I. Introducción
La presión económica y el bloqueo naval estadounidense están asfixiando a Irán: el rial cotiza en mínimos históricos, la inflación interanual ronda el 90 % y el ministro de Petróleo ha dimitido con las exportaciones de crudo hundidas. Parece que, por fin, el régimen oligárquico-yihadista empieza a pagar el coste de su terrorismo y de su chantaje en Ormuz, y la mediación de Catar y Pakistán mantiene abierto un canal que avanza, de momento, más en la secuencia de las medidas que en el fondo. Hablar de implosión inminente es todavía prematuro, pero Occidente no puede llegar sin un plan al día después.
A 28 días de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, todo apunta a que los demócratas recuperarán la Cámara de Representantes y a que el Senado está en el aire. La guerra de Irán y el precio de los combustibles pesan sobre Trump, cuya aprobación ronda el 37 %, y lo que ocurra desde el 3 de noviembre condicionará la política hacia Teherán, Kiev y los aliados europeos.
En España, el presidente Sánchez ha convocado elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre tras el rechazo en el Congreso de sus decretos de vivienda. La prensa internacional describe a un jugador político que se juega la supervivencia con las encuestas en contra y subraya las lacras de este gobierno socialcomunista: los casos de corrupción en su entorno, la gestión de la crisis migratoria de Ceuta y una parálisis parlamentaria que le ha impedido aprobar un presupuesto, aunque reconoce el buen comportamiento de la economía.
II. Noticias de las últimas 24 horas
1. Irán: el bloqueo estrangula la economía y la mediación de Catar sigue abierta
Hechos
La economía iraní atraviesa su momento más grave desde que comenzó la guerra, el 28 de febrero. Según Reuters, el rial marcó la semana pasada un mínimo histórico de en torno a 2,69 millones por dólar en el mercado libre y la inflación supera el 70 %. El Centro de Estadística de Irán cifra la inflación anual en el 73,6 % y la interanual de septiembre, que es un récord, en el 89,8 %, según recoge Iran International. Desde mediados de julio, cuando se vino abajo el memorándum de entendimiento de junio, el rial ha pasado de unos 1,79 millones por dólar a más de 2,6 millones, lo que supone una pérdida aproximada de un tercio de su valor. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, presenta el hundimiento de la moneda como prueba de que la campaña de presión funciona; el ministro de Economía iraní, Ali Madanizadeh, respondió que los vaticinios de colapso inminente se han demostrado erróneos en repetidas ocasiones.
El domingo 4 de octubre dimitió el ministro de Petróleo, Mohsen Paknejad, que ocupaba el cargo desde agosto de 2024. La presidencia atribuyó la decisión a motivos personales y nombró ministro interino a Hamid Bovard, presidente de la NIOC (National Iranian Oil Company, Compañía Nacional Iraní del Petróleo), sancionado por el Tesoro estadounidense desde febrero de 2025 por su papel en la financiación de operaciones de la Fuerza Quds del CGRI (Sepâh-e Pâsdârân-e Enqelâb-e Eslâmi, Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica). El relevo se produce con las exportaciones de crudo hundidas por el bloqueo naval y con la red de intermediarios que vende petróleo sancionado bajo escrutinio. Iran International observa que ningún ministro puede levantar un bloqueo naval y que la dimisión, por sí sola, no permite concluir que haya un cambio de política. La Bolsa de Teherán, por su parte, bate récords, lo que ese medio interpreta como una carrera de hogares e inversores por proteger su patrimonio de la depreciación y no como una señal de confianza.
Mientras tanto, Catar, junto con Pakistán, intensifica su mediación. Según Axios, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, y su equipo dedicaron varias horas la semana pasada a examinar una propuesta de compromiso de dos páginas elaborada por Doha, que intenta conciliar la exigencia iraní de levantar el bloqueo naval con la exigencia estadounidense de concesiones nucleares; después, representantes cataríes viajaron a Washington. Una fuente describió la negociación como «bloqueada». Trump negó haber ofrecido alivio de sanciones a cambio de pasos nucleares, calificó de bulo la información de Axios y escribió que no había ofrecido «NADA».
El 22 de septiembre, al margen de la Asamblea General de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), Teherán presentó un plan escalonado según el cual el tráfico marítimo por Ormuz podría normalizarse en siete días si se cumplen las siete condiciones que atribuye al memorándum de junio, conocido como de Islamabad. Washington respondió la semana pasada por vía catarí. El domingo 4, el portavoz de Exteriores, Esmaeil Baghaei, indicó que Irán ya ha trasladado su posición inicial y aportará precisiones adicionales; que las propuestas estadounidenses repiten en lo esencial sus posiciones anteriores, sobre todo en lo nuclear; que la prioridad de esta fase es Ormuz; y que Irán no ha entrado en negociaciones nucleares ni ha ofrecido inspecciones del OIEA (International Atomic Energy Agency, Organismo Internacional de Energía Atómica) a cambio de alivio de sanciones. Un alto funcionario informado de las conversaciones dijo a Reuters que la discrepancia principal afecta a la secuencia de las medidas y no a sus componentes. Ese mismo día, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, reiteró que Ormuz no se reabrirá hasta que se cumplan las siete condiciones.
Trump dijo el sábado 3 que tomará una decisión sobre Irán, sea por las buenas o por las malas, y afirmó que Teherán está renunciando de hecho a sus planes de arma nuclear. Según Axios, sus principales asesores de seguridad nacional se reunieron en secreto en Camp David para estudiar las opciones sobre Irán y sobre el conflicto entre Arabia Saudí y los hutíes en el Yemen. Según tres altos cargos iraníes citados por Reuters, los mandos iraníes estudian planes para ampliar los objetivos a países que apoyen las operaciones estadounidenses e incluso a lugares fuera de Oriente Próximo.
Implicaciones
Conviene separar lo cierto de lo prematuro. Es cierto que el bloqueo y las sanciones están logrando lo que se proponían: asfixiar la principal fuente de divisas del régimen, hundir su moneda y disparar los precios hasta niveles que destruyen el poder adquisitivo de toda la población. Es prematuro, en cambio, hablar de implosión inminente. El régimen conserva capacidad de represión, de racionamiento y de resistencia, sus propios responsables niegan el colapso y la subida de la Bolsa refleja más la huida hacia activos reales que la salud de la economía. Un economista citado por Israel Hayom sitúa en junio de 2027 el momento en que el sistema dejaría de poder funcionar; es una estimación y no un dato, pero indica la dirección de la tendencia. El mismo medio informa de que China reduce su comercio con Irán, un dato que, de confirmarse por otras fuentes, retiraría a Teherán su último salvavidas.
La mediación de Catar no ha triunfado, pero tampoco ha fracasado, y ese matiz importa. Hay un intercambio real de propuestas, una discrepancia que se reduce a la secuencia y no a los componentes, y dos partes que tienen razones para ganar tiempo. Washington necesita contener el precio de los combustibles antes del 3 de noviembre; Teherán, que lee con atención el calendario electoral estadounidense, apuesta por que Trump no entrará en una fase militar dura mientras haya elecciones por delante, según declaró un diputado de su Comisión de Seguridad Nacional a la agencia oficial Mehr. De ahí la paradoja: ambos desean un acuerdo provisional, pero ninguno quiere pagar el primer plazo.
La asimetría es evidente. El régimen exige que se levante el bloqueo, se liberen fondos congelados y se le compense antes de reabrir un estrecho que él mismo mantiene cerrado, y deja su programa nuclear fuera de la mesa. Es, en esencia, el mismo pliego de condiciones de secuestrador analizado en informes anteriores. Cualquier fórmula que desbloquee Ormuz a cambio de alivio económico sin verificación nuclear inmediata sería una victoria táctica para Teherán y le permitiría recomponerse justo cuando la presión está dando resultados.
Falta, sin embargo, lo que este informe viene reclamando desde la primavera: un plan para el día después. Un régimen en descomposición, con un núcleo duro armado y una economía en caída libre, no se disuelve en democracia por inercia. Si la oligarquía yihadista pierde el control del dinero, puede reforzar el control del fusil, con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria como árbitro. Washington y sus aliados europeos y árabes deberían tener definido cómo asegurar el material nuclear, los arsenales de misiles y los puertos, y a quién apoyar en una transición ordenada. Al éxito táctico y militar de la campaña no puede seguir un fracaso estratégico por falta de planificación.
Perspectivas y escenarios
- Escenario central (en torno al 50 %): «negociar combatiendo» hasta el 3 de noviembre. Propuestas y contrapropuestas por vía catarí, incidentes en Ormuz, rial en caída y ningún acuerdo de fondo.
- Escenario de acuerdo parcial (en torno al 25 %): fórmula de secuencia con reapertura gradual del estrecho a cambio de una relajación parcial del bloqueo y de un calendario de gestos nucleares. Sería frágil y estaría expuesto al sabotaje de los sectores duros del régimen.
- Escenario de escalada (en torno al 25 %): Trump opta por la vía dura antes o inmediatamente después de las elecciones, con una respuesta iraní ampliada a países vecinos y a intereses occidentales.
Indicadores: rial por encima de los 3 millones por dólar, nuevas dimisiones o destituciones en el Gobierno iraní, viajes de la delegación catarí a Washington y a Teherán, decisiones posteriores a la reunión de Camp David, comunicados del CENTCOM (United States Central Command, Mando Central de Estados Unidos) y evolución del precio del crudo.
2. Estados Unidos: a 28 días de las elecciones de medio mandato
Hechos
El martes 3 de noviembre se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 del Senado, entre ellos las elecciones especiales de Ohio y Florida. Los republicanos controlan hoy el Senado por 53 a 47, y a los demócratas les basta con una ganancia neta de tres o cuatro escaños en la Cámara para recuperarla; en el Senado necesitan cuatro. Las últimas semanas han mejorado sus perspectivas. Según el pronóstico de Decision Desk HQ, publicado por The Hill a 30 días de la votación, los demócratas tienen un 75 % de probabilidades de ganar la Cámara y un 54 % de ganar el Senado, frente al 67 % y el 49 % de hace un mes; su simulación media les otorga unos 234 escaños en la Cámara y 51 en el Senado. El mercado de predicciones Polymarket asigna un 66 % a un barrido demócrata y un 27 % a una Cámara demócrata con Senado republicano.
El ambiente nacional es adverso para el presidente. Su aprobación se sitúa en torno al 37 % en el promedio de Silver Bulletin y en el 34 % en el promedio de encuestas de CNN, y la ventaja demócrata en la intención de voto genérica al Congreso (generic ballot) ronda los 6-8 puntos. Cook Political Report considera el Senado un auténtico empate técnico (toss-up) tras mover tres carreras hacia los demócratas en la última semana. Las encuestas de The New York Times y Siena dan ventaja demócrata en Texas, donde James Talarico supera por 51 % a 45 % al fiscal general republicano Ken Paxton, y en Alaska, donde Mary Peltola aventaja en siete puntos al senador Dan Sullivan. En Ohio, el exsenador Sherrod Brown aventaja al senador Jon Husted por tres puntos en esa serie y por ocho (51 % a 43 %) en el sondeo de Marist. En Iowa los republicanos conservan una ligera ventaja y en Kansas hay empate. Carolina del Norte sigue siendo, según CNN, el estado con más probabilidades de cambiar de manos.
El factor central es la guerra de Irán y su efecto sobre el bolsillo. Según una encuesta de Economist/YouGov que recoge la prensa estadounidense, el 56 % de los consultados atribuye la inflación a la guerra, y los precios del gasóleo alcanzaron récords el mes pasado; Trump ha culpado de ello a la estrategia ucraniana de atacar refinerías rusas. Varios candidatos republicanos vulnerables, como Husted, han empezado a distanciarse del presidente, pese a que este les pidió votar como si él estuviera en la papeleta. Trump hizo campaña el sábado en Ohio. En el plano institucional, un Congreso en manos demócratas tendría capacidad para citar a responsables, abrir investigaciones y condicionar la financiación y los poderes de guerra, y, si así lo decidiera, para iniciar un procedimiento de destitución (impeachment) que hipotecaría los dos últimos años del mandato.
Implicaciones
Una derrota republicana tendría consecuencias exteriores directas. Un Congreso demócrata sería más reacio a financiar una guerra impopular en Irán y más proclive a reclamar un calendario de salida, y el propio Trump, con la mirada puesta en el 3 de noviembre, tiene incentivos para encontrar una salida negociada antes de esa fecha o para aplazar cualquier decisión drástica hasta después. Es la lógica que explica que Washington y Teherán hablen mucho y concreten poco.
También afecta a Ucrania y a Europa. Si el precio del combustible se convierte en el argumento electoral de los demócratas, crecerá la presión sobre Kiev para que modere sus ataques a las refinerías rusas, y la clase política europea, que ha delegado su seguridad en Washington, se encontrará ante un presidente debilitado, más impredecible y más tentado por la política exterior de gestos. Conviene recordar la «estrategia del exabrupto», que consiste en exigir lo absurdo para después negociar a la baja: funciona mejor cuando el negociador ocupa una posición de fuerza en casa, y esa fuerza se está erosionando.
Hay que ser prudentes con los pronósticos. El Senado depende de carreras decididas por pocos puntos en estados que Trump ganó por más de diez en 2024, los mapas de varios estados se han redibujado a mitad de década, entre ellos Florida, y las encuestas han infraestimado a la derecha en otras elecciones recientes, como acaba de ocurrir en Brasil. Que un demócrata gane en Texas, donde ninguno lo logra desde 1988, sería un terremoto; que lo intente con ventaja en las encuestas ya lo es.
Perspectivas y escenarios
- Ola demócrata (en torno al 65 %): los demócratas conquistan la Cámara y el Senado. Trump gobernaría los dos últimos años con un Congreso hostil, con investigaciones, límites a la guerra de Irán y riesgo de destitución.
- Cámara demócrata y Senado republicano (en torno al 28 %): bloqueo legislativo, control parlamentario de la Casa Blanca y confirmaciones judiciales y diplomáticas en manos del Partido Republicano.
- Contención republicana (en torno al 7 %): conservan las dos cámaras o la Cámara, por un hundimiento menor de lo previsto o por un golpe de efecto exterior.
Indicadores: precio de la gasolina y del gasóleo, decisión de Trump sobre Irán, voto anticipado, resultados en Texas, Ohio, Alaska, Maine y Carolina del Norte, y aprobación presidencial por debajo del 35 %.
3. España: Sánchez convoca elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre
Hechos
El lunes 5 de octubre, tras informar al Rey, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció en una declaración televisada desde La Moncloa la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de elecciones generales para el domingo 29 de noviembre, más de seis meses antes de lo previsto. El decreto de convocatoria se publica hoy, martes 6 de octubre, en el BOE (Boletín Oficial del Estado). La decisión llega tres días después de que el Congreso rechazara, el viernes 2, dos decretos de vivienda que congelaban alquileres, prorrogaban indefinidamente los contratos, prohibían los desahucios de personas vulnerables y regulaban los pisos turísticos; los partidos de la oposición de derechas se unieron para tumbarlos. El Gobierno es una coalición del PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y Sumar, que gobierna en minoría desde 2023. La portavoz parlamentaria de Junts (Junts per Catalunya, Juntos por Cataluña), Míriam Nogueras, afirmó que la convocatoria refleja la incapacidad de Sánchez para gobernar sin una mayoría estable.
Sánchez dijo que necesita renovar el apoyo de los ciudadanos y reunir una mayoría progresista mucho más amplia; según The Wall Street Journal, planteó la elección como una disyuntiva entre esa mayoría y un Gobierno que sería el más derechista desde la muerte de Franco. Reuters informa de que pretende además sacar adelante los dos decretos rechazados mediante la Diputación Permanente de las Cortes, un órgano de 68 miembros más el presidente del Congreso, donde las medidas contarían con una exigua mayoría de 35 votos frente a 34. Las protestas por la vivienda, desatadas por el desahucio televisado de una mujer de 87 años en Madrid, han dado al Gobierno un impulso excepcional. Los sindicatos UGT (Unión General de Trabajadores) y CCOO (Comisiones Obreras) han acordado convocar una huelga general por la vivienda, según elEconomista, y Podemos reclama a Sumar primarias el 14 y el 15 de octubre para elegir una candidatura conjunta.
Las encuestas son desfavorables. El PP (Partido Popular) lidera con cerca del 34 % de los votos frente al 25-26 % del PSOE y en torno al 18 % de Vox, según SocioMétrica y Politico. Un sondeo de Sigma Dos para El Mundo, realizado entre el 22 de septiembre y el 1 de octubre, concede al PP 140 escaños, a Vox 63 y al PSOE 103, 18 menos que los actuales; Teneo concluye que PP y Vox podrían sumar mayoría. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, respondió que su partido está preparado, afirmó que Sánchez convoca por miedo y no ha descartado gobernar con Vox, cuyo líder, Santiago Abascal, advirtió de que el resultado será impredecible. Si PP y Vox gobernaran juntos, sería la primera vez desde la muerte de Franco que Vox entra en el Gobierno de España, si bien ambos partidos ya comparten gobierno en cuatro comunidades autónomas, según Reuters.
La reacción de la prensa internacional coincide en tres ideas. La primera, que Sánchez es un jugador político: Reuters lo retrata como un hombre fiel a su fama de apostador, que convoca unas elecciones que, según los sondeos, le costarán el cargo, y Bloomberg y RTÉ lo presentan como un superviviente en busca de su regreso más difícil. La segunda, que el Gobierno arrastra lastres que la vivienda solo oculta temporalmente: Politico recuerda las presiones por la crisis migratoria de Ceuta y por los casos de corrupción que afectan a familiares y aliados cercanos; Time habla de meses dominados por escándalos de corrupción, debilidad parlamentaria y desgaste; y el economista Lorenzo Bernaldo de Quirós advirtió a Reuters de que, si no convocaba con rapidez, esos asuntos volverían al centro del debate. La tercera, la parálisis: Reuters señala que el Gobierno no ha logrado aprobar un presupuesto y apenas ha promulgado unas pocas leyes desde 2023, aunque reconoce que la economía española sigue superando a la del resto del mundo desarrollado. CNBC lo presenta como el gran adversario de Trump en Europa, y Reuters recuerda que su negativa a elevar el gasto de defensa al 5 % del PIB irritó al presidente estadounidense. The New York Times anticipa que el PP y Vox desplazarán el debate hacia la inmigración.
Implicaciones
El cuadro que dibuja la prensa extranjera es, en lo esencial, el de un gobierno que ha agotado su crédito: un Ejecutivo sin presupuesto, sin mayoría estable, con un entorno familiar y partidario bajo investigación judicial y con la gestión de Ceuta como herida abierta, que intenta cambiar de conversación con una causa social legítima, la vivienda, que no ha sabido resolver en ocho años. Las propias fuentes que le reconocen el buen comportamiento de la economía advierten de que la política no la acompaña.
Hay una dimensión exterior que merece atención. España es hoy el socio atlántico más díscolo en materia de gasto de defensa y el principal contrapunto europeo a la política de Trump; unas elecciones que cambiaran de gobierno modificarían la posición española en la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y en la política migratoria. Ello encaja con la crítica que este informe hace a la clase política europea por su incapacidad para tomarse en serio su propia defensa.
Para la derecha, la tarea es sumar: el PP ya gobierna con Vox en cuatro comunidades autónomas, y una coalición entre ambos sería tan legítima como cualquier otra que salga de las urnas. Para el PSOE, el reto es movilizar a la izquierda con la vivienda y con el miedo a la derecha, la baza de siempre, sin que reaparezcan la corrupción y Ceuta. El votante moderado, decisivo en España desde la Transición, tendrá la última palabra.
Perspectivas y escenarios
- Escenario central (en torno al 55 %): victoria del PP y un Gobierno de coalición con Vox, con prioridades en inmigración, seguridad de fronteras y política territorial.
- Escenario de bloqueo (en torno al 25 %): el PP gana pero no suma, y se abren semanas de negociación o una nueva repetición electoral.
- Escenario de resistencia de Sánchez (en torno al 20 %): la movilización por la vivienda y la campaña de miedo a la derecha permiten a la coalición de izquierdas y a sus socios revalidar el Gobierno, como ya ocurrió en 2023.
Indicadores: primeras encuestas tras la publicación en el BOE, primarias de Sumar y Podemos del 14 y 15 de octubre, huelga general por la vivienda, convalidación de los decretos en la Diputación Permanente, el cara a cara entre Sánchez y Feijóo propuesto por Mediaset y novedades judiciales en el entorno del presidente.
III. Rack de Medios
Reuters. Informa de la dimisión del ministro de Petróleo iraní y del mínimo histórico del rial; sobre España, describe a Sánchez como un apostador político que convoca unas elecciones que, según los sondeos, le costarán el cargo, y recoge las advertencias de un analista sobre la corrupción y Ceuta.
Axios. Sostiene que la propuesta catarí de dos páginas está bloqueada y adelanta la reunión secreta de Camp David sobre Irán y el conflicto saudí-hutí.
CNBC. Recoge que Trump niega haber ofrecido alivio de sanciones a Irán; sobre España, titula con el papel de Sánchez como adversario de Trump en Europa y cita a Teneo sobre una posible mayoría de PP y Vox.
Al Jazeera. Subraya que, según las encuestas, el desenlace más probable es una coalición liderada por el PP con apoyo de Vox, y que Sánchez pide una mayoría progresista más amplia.
CNN. Presenta a Sánchez como uno de los pocos líderes de centroizquierda que quedan en Europa y destaca su perfil progresista; en política estadounidense, sitúa la aprobación de Trump en el 34 % y centra el Senado en Carolina del Norte, Ohio, Alaska, Maine y Texas.
Politico. Anunció el 3 de octubre que Sánchez se inclinaba por convocar elecciones y lo situó bajo presión por la crisis migratoria de Ceuta y los casos de corrupción de familiares y aliados; coloca al PP en el 34 %.
Time. Considera que Sánchez apuesta su Gobierno por la vivienda tras meses dominados por la corrupción, la debilidad parlamentaria y el desgaste, y recuerda las dificultades de su partido con la migración.
The New York Times. Prevé que el PP y Vox centrarán la campaña en la crisis migratoria más que en la vivienda.
The Wall Street Journal. Sostiene que Sánchez apuesta por que la indignación por los alquileres movilice a su electorado y recoge su advertencia de que la derecha abriría la puerta al Gobierno más derechista desde Franco.
Bloomberg. Titula que Sánchez busca su regreso más difícil hasta la fecha.
BBC (BBC Mundo). Vincula la convocatoria a las protestas por la vivienda, desatadas por el desahucio de una mujer de 87 años, y a las reclamaciones de bajar los alquileres y limitar a los fondos de inversión.
The Hill. Cifra en un 75 % la probabilidad demócrata de ganar la Cámara y en un 54 % la del Senado, según Decision Desk HQ, y destaca el peso de los precios del gasóleo para los republicanos.
Newsweek. Habla de una posible debacle republicana en las elecciones de medio mandato y recoge la ventaja de Sherrod Brown en Ohio.
Israel Hayom. Informa de que China reduce su comercio con Irán a medida que se agrava la crisis económica.
IV. Semáforo de Riesgos
| Riesgo | Nivel | Tendencia | Comentario |
| Colapso económico e inestabilidad interna en Irán | 🔴🔴 Alto | Ascendente | Rial en mínimos, inflación cerca del 90 % y exportaciones de crudo hundidas; riesgo de vacío de poder con el CGRI como árbitro. |
| Reapertura de Ormuz y mediación de Catar | 🔴 Medio-alto | Estable | Intercambio de propuestas; discrepancia sobre la secuencia; Teherán mantiene sus siete condiciones. |
| Escalada EEUU-Irán tras el 3 de noviembre | 🔴 Medio-alto | Ascendente | Trump sopesa la vía dura; Irán estudia ampliar objetivos a países que apoyen a Washington. |
| Precio de los combustibles y presión inflacionista | 🟡 Medio | Ascendente | Gasóleo en récords el mes pasado; la guerra se asocia con la subida de precios. |
| Pérdida republicana del Congreso (3 nov.) | 🔴 Medio-alto | Ascendente | Demócratas favoritos en la Cámara (75 %) y Senado casi a cara o cruz (54 %). |
| España: incertidumbre política hasta el 29 de noviembre | 🟡 Medio | Ascendente | Decretos de vivienda por vía de urgencia, huelga general y primarias de la izquierda. |
| España: continuidad de la parálisis y del desgaste institucional | 🟡 Medio | Ascendente | Sin presupuesto ni mayoría estable; decretos de vivienda por vía de urgencia. |
| España: crisis migratoria de Ceuta y seguridad de fronteras | 🔴 Medio-alto | Estable | Tema central de la campaña según Politico, CNBC y The New York Times. |
| Economía española | 🟢 Bajo | Estable | Reuters reconoce que supera al resto del mundo desarrollado, pese a la parálisis política. |
V. Comentario Editorial
Irán: el momento más peligroso
Alexis de Tocqueville dejó escrito en «El Antiguo Régimen y la Revolución» que el momento más peligroso para un mal gobierno suele ser aquel en que empieza a reformarse. Teherán no se reforma: negocia con un cuchillo en el cuello del comercio mundial. Pero el principio de Tocqueville se aplica con matices: no es la reforma lo que amenaza al régimen oligárquico-yihadista, sino la asfixia, y los regímenes malos son más peligrosos cuando el suelo cede bajo sus pies. Que el rial se haya hundido, que dimita el ministro de Petróleo y que la inflación se acerque al 90 % es una excelente noticia, porque demuestra que la presión funciona. Es también una advertencia, porque nadie sabe quién empuñará las armas cuando la caja esté vacía.
La mediación de Catar es útil y hay que agradecerla, pero no puede convertirse en un salvavidas. Mientras Teherán mantenga cerrado el estrecho por el que pasaba una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo y exija que se le compense por ello, un acuerdo que levante el bloqueo, libere fondos y legitime su programa nuclear sin verificación sería regalar al agresor lo que no ha podido obtener por la fuerza. El pliego de siete condiciones sigue siendo un disparate absoluto. Primero, la reapertura incondicional del estrecho y la verificación nuclear; después, y solo después, el alivio de sanciones.
Queda, por último, lo que vengo reclamando desde hace meses: un plan para el día después. Ganar la guerra y perder la paz es la tradición más persistente de la política exterior occidental. Si el régimen se desploma sin que nadie haya previsto quién controla el material nuclear, los arsenales de misiles y los puertos, el éxito táctico y militar de esta campaña se convertirá en un fracaso geoestratégico sin paliativos.
Estados Unidos: el contrapeso de las urnas
El Federalista n.º 52, atribuido a James Madison, sostiene que las elecciones frecuentes son la única política con la que puede asegurarse de manera eficaz que la Cámara baja dependa del pueblo y sintonice con él. Los Padres Fundadores sabían lo que hacían: inventaron las elecciones de medio mandato para que ningún presidente, por fuerte que pareciera, se creyera dueño del país. A 28 días de la votación, Trump gobierna con una aprobación en torno al 37 %, una guerra que no logra cerrar y unos combustibles que los votantes asocian a ella. No se puede sostener que una guerra de siete meses no es una guerra, y los votantes lo saben.
Que los demócratas recuperen la Cámara no es una catástrofe: es un contrapeso sano y, en materia de poderes de guerra, necesario. Lo que sí sería un error es que Washington, con la mirada en el 3 de noviembre, tomara decisiones sobre Irán, Ucrania o la OTAN en función del precio de la gasolina en Ohio. La política exterior errática y transaccional tiene un coste, y lo pagan primero los aliados; confiemos en que el sistema y figuras como Marco Rubio acaben imponiéndose. Europa debería dejar de rezar para que cambie el viento en Washington y empezar a tomarse en serio su propia defensa, que es la lección que la clase política europea del siglo XXI se resiste a aprender.
España: un presidente sin crédito
Karl Popper sostuvo en «La sociedad abierta y sus enemigos» que lo esencial de la democracia no es quién gobierna, sino que los gobernados puedan destituir a los gobernantes sin derramamiento de sangre. El 29 de noviembre los españoles tendrán por fin esa oportunidad, y la tendrán con retraso: Pedro Sánchez ha agotado el crédito político, moral e institucional que cualquier gobernante necesita para seguir. Hasta la prensa internacional, que tantas veces lo presentó como una isla de progresismo europeo, describe hoy sin adornos al jugador de un gobierno socialcomunista sin presupuestos, sin mayoría estable y sin autoridad.
Montesquieu advirtió en «El espíritu de las leyes» que todo hombre que tiene poder tiende a abusar de él y llega hasta donde encuentra límites. Sánchez lleva ocho años empujando esos límites. Ha gobernado en minoría pagando a los separatistas el precio de su permanencia, recurre al decreto cuando el Parlamento no le sigue, ha dejado al país sin presupuesto y ha promulgado apenas unas pocas leyes desde 2023. Cuando el Congreso le tumba los decretos de vivienda, un problema que en ocho años en el poder no ha sabido resolver, responde disolviendo las Cortes y presentándose como víctima. No es un acto de valentía, sino una huida hacia delante.
La corrupción es el hilo que lo recorre todo. A su esposa, a su hermano y a colaboradores de su máxima confianza en el Gobierno y en el partido los tribunales los han investigado por casos que van de las mascarillas a las adjudicaciones de contratos públicos. A él personalmente no se le atribuye delito alguno, y hay que decirlo, pero la responsabilidad política por el clima de sospecha que ha rodeado a su familia y a su partido es suya. En cualquier democracia con una verdadera tradición de responsabilidad política, esa acumulación de casos habría costado el cargo a un presidente.
A ello se suma Ceuta. Decenas de miles de migrantes entraron en la ciudad autónoma en julio y la reacción del Gobierno fue, a juicio de este analista, catastrófica. Es uno de los ejemplos más graves de negligencia fronteriza de nuestra democracia, y la prensa internacional, desde Politico hasta CNBC, la sitúa ya junto a la corrupción entre las causas de su desgaste.
En política exterior, el balance es el de un aliado díscolo. Se ha negado a asumir el compromiso de elevar el gasto en defensa al 5 % del PIB que reclama Washington y se ha enfrentado a la Casa Blanca por la campaña contra Irán, mientras el régimen de Teherán estrangula Ormuz y financia a los terroristas hutíes. España no es un socio fiable cuando se trata de defender lo que dice defender: Europa, Occidente y la libertad de navegación.
Nada de esto es nuevo para los españoles, y por eso la baza de Sánchez no será defender su historial, sino agitar una vez más el miedo a la derecha. Conviene recordar que el PP y Vox, partidos constitucionales, ya gobiernan juntos en cuatro comunidades autónomas y que una coalición entre ellos sería tan legítima como cualquier otra que salga de las urnas. Lo ilegítimo no es que los españoles elijan, sino que un gobierno con este historial pretenda que renunciemos a juzgarlo. Quien gobierna sin mayoría, sin presupuestos y con la corrupción y Ceuta a cuestas ha terminado su ciclo, y cuanto antes lo reconozca, mejor para España.
Gustavo de Arístegui
Diplomático / Exembajador de España / Escritor / Analista geopolítico
