La presunta muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), marca un momento crítico para México, tanto en materia de seguridad como en su economía. La noticia ha generado una oleada de tensión sin precedentes: suspensión de clases en múltiples Estados, cancelaciones de vuelos y la toma temporal de infraestructuras clave, como el aeropuerto de Guadalajara, por parte de grupos armados. Estos hechos muestran no solo la capacidad de reacción violenta del cártel, sino también la fragilidad del Estado frente a organizaciones criminales altamente militarizadas.
¿Qué es el CJNG y por qué es importante?
El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) es actualmente uno de los grupos criminales más poderosos y peligrosos de México. Surgido a mediados de la década de 2010 como una escisión de organizaciones anteriores, el CJNG se ha consolidado rápidamente gracias a su estructura jerárquica, disciplina operativa, y control territorial en amplias zonas del país.
Su importancia radica en varios factores:
- Producción y tráfico de drogas: Principalmente metanfetaminas, fentanilo y otras drogas sintéticas, con fuerte presencia internacional.
- Capacidad de violencia y movilización: Ha demostrado acciones coordinadas de alto impacto, incluyendo ataques a fuerzas de seguridad y toma de infraestructuras estratégicas.
- Influencia económica y social: Controla rutas de comercio ilegal y ejerce presión en comunidades, afectando la vida cotidiana y la economía local.
- Amenaza internacional: Su participación en el tráfico de fentanilo lo convierte en una prioridad para Estados Unidos y organismos internacionales de seguridad.
La muerte de su líder histórico, El Mencho, representa un cambio potencialmente disruptivo en la estructura y operaciones del cártel, aunque no necesariamente una desarticulación inmediata.
Estructura del CJNG y posibles escenarios tras la muerte de su líder
A diferencia de otros grupos delictivos fragmentados, el CJNG mantiene una jerarquía clara y disciplina estricta, lo que le permite reaccionar rápidamente a golpes contra su liderazgo. Tras la muerte de Oseguera Cervantes, las próximas semanas podrían ser particularmente peligrosas, con luchas internas por la sucesión y acciones violentas para demostrar cohesión interna y disuadir a rivales.
Históricamente, la eliminación de líderes de alto perfil en México ha derivado en picos de violencia temporal, ya sea por disputas internas o represalias contra objetivos estratégicos: fuerzas de seguridad, infraestructuras críticas, o población civil.
Implicaciones para la estrategia de seguridad
El asesinato de El Mencho plantea preguntas cruciales sobre la política de seguridad mexicana. En años recientes, la estrategia estatal se ha centrado en la contención y la reducción de confrontaciones directas, bajo el argumento de evitar escaladas violentas. Sin embargo, la magnitud del CJNG —su poder de fuego, control territorial y capacidad de movilización casi insurgente— obliga a cuestionar la sostenibilidad de este enfoque.
La paralización de actividades básicas en varios Estados evidencia que la fuerza coercitiva del Estado sigue siendo desigual. A corto plazo, se espera un refuerzo militar y de la Guardia Nacional, pero el desafío estructural —control territorial efectivo y debilitamiento financiero del crimen organizado— permanece.
Cooperación con Estados Unidos y reducción de presión política
Diversas fuentes apuntan a que la operación no habría sido posible sin colaboración de inteligencia con Estados Unidos, particularmente en seguimiento financiero, interceptación de comunicaciones y localización de objetivos de alto valor. Este aspecto adquiere una relevancia política adicional: en meses recientes, el expresidente estadounidense Donald Trump había sugerido que era necesaria una intervención militar en México para acabar con los cárteles y la producción de fentanilo.
La muerte de El Mencho podría ayudar a reducir la presión política y mediática de Washington sobre México, al mostrar resultados concretos en la lucha contra el CJNG y el tráfico de drogas. Esto fortalece la posición diplomática mexicana y da margen al gobierno para consolidar estrategias de seguridad sin enfrentar amenazas explícitas de intervención extranjera.
Impacto económico: crecimiento estancado y riesgo para la inversión
México enfrenta un crecimiento económico prácticamente estancado, con la inversión extranjera frenada por años debido a dudas sobre el estado de derecho, jueces populares y la percepción de impunidad. Incidentes como la violencia desatada tras la muerte de El Mencho refuerzan la idea de que el narcotráfico controla amplias zonas del país, mostrando la incapacidad del Estado para garantizar seguridad y orden en algunas regiones.
Las consecuencias económicas incluyen:
- Afectación directa a la inversión extranjera: La percepción de riesgo y la violencia visible ahuyentan empresas que planeaban expandirse o mantener operaciones en México.
- Volatilidad en mercados financieros: Tipo de cambio, bonos y acciones locales pueden sufrir movimientos por incertidumbre política y social.
- Impacto en sectores estratégicos: Turismo, transporte y comercio registran pérdidas inmediatas por interrupciones de infraestructura y paralización de actividades.
- Aumento de costos de seguridad: Empresas públicas y privadas deben reforzar protección, afectando rentabilidad y competitividad.
En este contexto, la muerte de El Mencho no elimina los riesgos, pero podría ser percibida como un resultado operativo que reduce la presión internacional, generando cierta confianza temporal si se logra consolidar el control territorial y financiero del cártel.
¿Hacia una fase más confrontacional?
La muerte de El Mencho podría marcar un cambio en la dinámica de confrontación entre el Estado mexicano y el CJNG. Dos factores serán clave: la capacidad del gobierno para sostener la presión sin retroceder ante la violencia y la evolución interna del cártel. Si el Estado consolida detenciones, congelamiento de activos y control territorial sostenido, podría debilitar estructuralmente al grupo. De lo contrario, la reorganización violenta del CJNG podría generar costos elevados para la población, la economía y la estabilidad regional.
Conclusión
México entra en un periodo de alta incertidumbre. La muerte de El Mencho representa un golpe táctico significativo, pero también un desafío estratégico que combina violencia, percepción de riesgo, debilidad institucional, y presiones internacionales. Mientras la violencia del narcotráfico sigue mostrando su capacidad de control territorial, la economía nacional y la inversión extranjera continúan enfrentando riesgos estructurales. Las próximas semanas serán determinantes para medir si este golpe puede traducirse en un cambio estructural real o si solo será una reorganización violenta de un cártel que sigue siendo una amenaza de alcance nacional e internacional.
