I. Introducción
Las últimas veinticuatro horas han dejado una noticia que puede cambiar el curso de la guerra con Irán, si se confirma. Washington ha aprobado el borrador de memorando de entendimiento que la delegación catarí presentó el lunes por la noche en Teherán, según fuentes próximas al equipo mediador citadas por el diario Al-Araby Al-Jadeed y recogidas por Al Jazeera. El Reino de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos también lo habrían respaldado. Sobre la mesa están la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense y posibles compromisos sobre sanciones, activos congelados y seguridad regional. Nadie lo ha confirmado oficialmente, el texto no es público y falta la respuesta formal de Teherán, que condiciona cualquier avance a que Washington atienda sus exigencias. Un borrador aprobado no es un acuerdo firmado, y mucho menos un acuerdo cumplido.
La paradoja es que la noticia llega horas después de que aviones estadounidenses destruyeran en la isla iraní de Qeshm, en pleno estrecho, un lanzador de misiles tierra-aire desde el que la Guardia Revolucionaria había disparado contra un avión norteamericano. Trump dice que el acuerdo «podría producirse», Vance habla de «progresos», el régimen oligárquico-yihadista responde que «la pelota está en el tejado de Estados Unidos» y Catar espera respuestas en 36 horas. Bombas, cartas y memorandos en la misma noche y con el mismo destinatario. El Brent cayó el lunes más de un 7 %, hasta el entorno de los 105 dólares.
En Ucrania, el fin de la tregua de Oleshky ha dado paso a la crudeza de siempre. Bombas aéreas guiadas rusas destruyeron el lunes un centro de distribución de ayuda humanitaria en Komyshuvakha, en la región de Zaporiyia, y después el refugio donde se protegían los supervivientes: al menos 26 muertos y 27 desaparecidos, según el Servicio Estatal de Emergencias. Washington ha convocado una ronda trilateral en Abu Dabi para los días 10 y 11 de noviembre, y la Fuerza Multinacional para Ucrania, en la que participa España, ensayará en Polonia su primer despliegue.
Todo ello ocurre el mismo día en que los estadounidenses votan en unas elecciones legislativas de mitad de mandato que funcionan como un referéndum sobre el segundo mandato de Trump. La víspera, el Tribunal Supremo rechazó el intento del Departamento de Justicia de apartar unas 20.000 papeletas en California. El miércoles amanecerá un Washington distinto, y Teherán, Moscú y Pekín leerán el resultado como una medida de la determinación estadounidense.
II. Noticias de las últimas 24 horas
1. Irán: Washington aprueba el borrador catarí de memorando de entendimiento mientras sus aviones golpean Qeshm
Hechos
Washington ha aprobado el borrador de memorando de entendimiento que la delegación catarí presentó el lunes por la noche en Teherán, según informó este martes Al-Araby Al-Jadeed (El Nuevo Árabe), diario de capital catarí con sede en Londres, citando fuentes próximas al equipo mediador; la información fue recogida después por Al Jazeera y por varios medios iraníes. Según esas fuentes, los mediadores informaron del texto al Reino de Arabia Saudí y a Emiratos Árabes Unidos, que también lo han aprobado, y tanto Washington como Teherán habrían hecho concesiones sobre el programa nuclear iraní y sobre los fondos congelados, sin que se precise cuáles. La negociación se centraría ahora en el primer paso: cómo anunciar un acuerdo provisional y cómo volverían después las partes a la mesa. Ningún Gobierno ha confirmado la aprobación, el texto no se ha publicado y falta la respuesta formal de Irán, sin la cual el memorando carece de efecto.
Lo que se conoce del contenido procede de lo que han explicado las partes. El borrador, negociado durante ocho días con el ministro de Exteriores, Abbas Araghchí, parte del plan iraní de siete pasos presentado en septiembre, que Trump rechazó entonces y que Teherán ofrece ahora comprimir en dos días. Según el portavoz de Exteriores, Esmaeil Baghaei, el primer día Estados Unidos levantaría el bloqueo naval de los puertos iraníes, concedería una exención para las ventas de crudo y retiraría las nuevas sanciones; el segundo, si Washington cumple, Irán reabriría el estrecho de Ormuz. Los demás asuntos, incluido el nuclear, quedarían para negociaciones posteriores. Teherán reclama además la liberación de activos congelados y un alto el fuego que incluya Líbano, y propone que los buques sigan una ruta acordada por Irán y Omán. Baghaei negó que se haya planteado la transferencia a otro país del uranio altamente enriquecido, y Exteriores sostiene que la reanudación de las inspecciones del OIEA (International Atomic Energy Agency, Organismo Internacional de Energía Atómica) no está todavía sobre la mesa.
Tabla 1. El borrador catarí de memorando de entendimiento: lo que se sabe y lo que no
| Elemento | Situación a 3 de noviembre | Fuente |
| Origen | Borrador negociado ocho días con Araghchí; presentado en Teherán el lunes por la noche por mediadores cataríes | Reuters |
| Posición de EE. UU. | Aprobado, según fuentes de la mediación; sin confirmación oficial | Al-Araby Al-Jadeed, Al Jazeera |
| Reino de Arabia Saudí y EAU | Informados por los mediadores; lo habrían aprobado | Al-Araby Al-Jadeed |
| Secuencia que pide Irán | Día 1: fin del bloqueo, exención para el crudo y retirada de nuevas sanciones. Día 2: reapertura de Ormuz | Baghaei, Al-Monitor |
| Programa nuclear | Concesiones mutuas no precisadas; Irán excluye sacar el uranio enriquecido del país | Al-Araby Al-Jadeed, Reuters |
| Activos congelados | Concesiones mutuas no precisadas | Al-Araby Al-Jadeed |
| Respuesta formal | Pendiente; Catar espera respuestas en 36 horas | Reuters |
| Precedente | Memorando de Islamabad (17 de junio): prórroga de 60 días del alto el fuego, sin acuerdo definitivo | Al Jazeera, CNN |
Fuentes indicadas en la tabla. Ningún Gobierno ha publicado el texto.
El portavoz del Ministerio de Exteriores catarí, Majed al Ansari, confirmó que el equipo mediador ha regresado a Doha, que las conversaciones continúan y que ambas partes «siguen comprometidas con el proceso de negociación» y estudian las propuestas de los mediadores. Habló de «intensos esfuerzos regionales conjuntos» para evitar la escalada y añadió: «Si no hubiera un rayo de esperanza, no habría negociaciones; como mediadores, no podemos perderla». Un funcionario informado de las conversaciones dijo a Reuters que los mediadores esperan la respuesta de Washington y de Teherán en un plazo de 36 horas sobre un nuevo enfoque que ambos estudian. El viceministro de Exteriores iraní Kazem Gharibabadi afirmó que el intercambio de mensajes continúa y que un acuerdo es posible si se atienden las exigencias de su país.
Teherán, sin embargo, enfría las expectativas. Un alto cargo iraní dijo a Reuters que ambas partes siguen lejos de un acuerdo, que Irán no aceptará las «exigencias excesivas» de Washington, que las conversaciones nucleares solo empezarán cuando se cumplan sus condiciones y que respondería con contundencia, «en la región y más allá», a nuevos ataques. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, que actúa como negociador jefe, repitió que Irán ha dado una «respuesta firme y racional», que «la pelota está en el tejado de Estados Unidos» y que su réplica a cualquier error de cálculo no tendría límites geográficos. El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Ali Abdollahi, dijo que Irán actualiza sus listas de objetivos estadounidenses e israelíes, en aplicación de la orden de Mojtaba Jamenei de responder «sin límites geográficos». El diario ultraconservador Kayhan enumeró el martes como posibles blancos las instalaciones estadounidenses en el Reino Unido, Italia, Grecia, Rumanía, Albania y Chipre. Mientras negocia, el régimen ahorcó a dos jóvenes, Amirhossein Maleki y Amirhossein Ebrahimi, por las protestas de enero en Isfahán.
En el terreno militar, fuerzas estadounidenses atacaron en la noche del 2 de noviembre objetivos en la isla de Qeshm, la mayor del golfo Pérsico, en el corazón del estrecho. La agencia oficial IRNA (Islamic Republic News Agency, Agencia de Noticias de la República Islámica) informó de varias explosiones, y la agencia Fars, órgano oficioso del CGRI (Sepah-e Pasdaran-e Enqelab-e Eslami, Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica), dio cuenta de otras en Bandar Lengeh. Un funcionario estadounidense describió los ataques como «limitados» y defensivos, dirigidos contra los misiles tierra-aire empleados contra activos norteamericanos; según Axios, un caza destruyó un lanzador del CGRI que había disparado contra un avión estadounidense, y otro funcionario precisó que no suponen la reanudación de las grandes operaciones de combate. El CENTCOM (United States Central Command, Mando Central de Estados Unidos) no ha hecho comentarios. El CGRI asegura haber derribado un MQ-9 Reaper y dos drones Lucas, sin confirmación independiente.
La navegación sigue siendo el termómetro de la crisis. La Marina del CGRI afirmó, según la agencia Tasnim, que tres petroleros chocaron el martes con minas y se incendiaron tras entrar en rutas «no autorizadas» con los sistemas de identificación apagados, y advirtió a los buques que no colaboren con la Marina estadounidense; no hay confirmación independiente. Un dhow con pabellón indio, el Al Jusufi, fue alcanzado frente a Omán por un «objeto aéreo no identificado», con un tripulante muerto. Las UKMTO (United Kingdom Maritime Trade Operations, Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido) contabilizaron en octubre 30 ataques contra buques mercantes, un récord. El Brent, que el lunes cayó más de un 7 % por las esperanzas de acuerdo, recuperó el martes en torno a un 1 %.
En Washington, Trump escribió en Truth Social que el acuerdo «podría producirse» y que Irán lo quiere «cuanto antes». A Axios le dijo que no tiene «ninguna prisa» —«de un modo u otro, haremos algo»— y a Fox News, que podría tener que atacar Pickaxe Mountain, el complejo subterráneo que Irán excava cerca de Natanz: «Podemos hacerlo en una hora, cuando queramos». Preguntado el lunes si contemplaba atacar Irán después de las legislativas, respondió con un escueto «no», según Reuters. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, le pidió en una llamada durante el fin de semana una nueva campaña aérea tras las elecciones, según AP y Axios, sin obtener compromiso alguno. Rubio sostiene que no hay plazo, que no se ha decidido nada sobre nuevos ataques y que cualquier acuerdo deberá atender las preocupaciones esenciales de seguridad de Estados Unidos.
El vicepresidente J. D. Vance aseguró que «sin duda hemos hecho algunos progresos». Axios reveló la semana pasada que Vance había enviado una carta a Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, y que el director de la CIA (Central Intelligence Agency, Agencia Central de Inteligencia), John Ratcliffe, aconseja mantener la presión económica, posición que comparten el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el de Estado, Marco Rubio, mientras Vance y el enviado especial Steve Witkoff empujan hacia el pacto. El lunes, según los medios estatales iraníes, Vladímir Putin telefoneó a Rezaei, que le agradeció su apoyo, y el Ministerio de Exteriores ruso expresó su «extrema preocupación» por la posibilidad de nuevas acciones militares. Dentro del régimen, el presidente Masud Pezeshkian afirmó que Mojtaba Jamenei ha concedido al Gobierno «ciertas facultades» para negociar, y el vicepresidente primero, Mohammad Reza Aref, describió los mensajes estadounidenses como «un reconocimiento de nuestra victoria».
En el Golfo, Araghchí aseguró que Irán no alberga hostilidad hacia los Estados del CCG (Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo) y que mantiene conversaciones con el Reino de Arabia Saudí sobre unos «nuevos arreglos de seguridad regional» sin fuerzas militares extranjeras. La semana pasada viajaron a Teherán altos cargos saudíes, turcos y pakistaníes, en los primeros contactos de ese nivel desde agosto. Varios Estados árabes han advertido, no obstante, a Irán de represalias individuales o colectivas si son atacados, y el asesor presidencial emiratí Anwar Gargash dijo que su país está «preparado para lo peor». En el frente yemení, la coalición interceptó un misil balístico lanzado por la organización terrorista hutí contra el sur del Reino de Arabia Saudí, con alertas en Nayrán, Taif, Abha y Jamis Mushait, y los combates se reanudaron en Bab el Mandeb, Al Yauf y en torno a Taiz.
Tabla 2. Quién dijo qué sobre Irán, 2 y 3 de noviembre de 2026
| Actor | Declaración (traducida) | Fuente |
| Donald Trump | El acuerdo «podría producirse»; «no hay prisa»; Pickaxe Mountain, «en una hora»; «no» a atacar tras las legislativas | Truth Social, Axios, Fox News, Reuters |
| J. D. Vance | «Sin duda hemos hecho algunos progresos» | AFP, Al Jazeera |
| Majed al Ansari (Catar) | Ambas partes «siguen comprometidas con el proceso de negociación»; «como mediadores, no podemos perder la esperanza» | Reuters, Business Recorder |
| Mohammad Bagher Ghalibaf | Irán ha dado una «respuesta racional»; «la pelota está en el tejado de Estados Unidos» | Times of Israel, IRNA |
| Abbas Araghchí | Consultas «muy intensas»; todo depende de la «racionalidad política» de Washington | IRNA, Al-Monitor |
| Alto cargo iraní | Lejos de un acuerdo; no aceptará «exigencias excesivas»; respuesta «en la región y más allá» | Reuters |
| Mohammad Reza Aref | Los mensajes de EE. UU. son «un reconocimiento de nuestra victoria» | Iran International |
| Anwar Gargash | Emiratos Árabes Unidos está «preparado para lo peor» | The Wall Street Journal |
| Ali Abdollahi | Irán actualiza sus listas de objetivos estadounidenses e israelíes | Reuters |
Fuentes indicadas en la tabla.
Implicaciones
Si se confirma, la aprobación del borrador sería el primer texto en meses que Washington acepta sobre una secuencia construida a partir de la propuesta iraní: bloqueo levantado primero, Ormuz reabierto después y el expediente nuclear aplazado. El respaldo del Reino de Arabia Saudí y de Emiratos es tan significativo como la firma norteamericana. Las monarquías del Golfo, que han sufrido durante ocho meses los misiles y drones del régimen y de sus organizaciones terroristas interpuestas, prefieren hoy un acuerdo imperfecto a una guerra que amenaza sus exportaciones, sus aeropuertos y su modelo económico. Su aprobación no es, sin embargo, un aval a la impunidad: es la constatación de que los costes de la guerra los pagan, sobre todo, ellas. Conviene, con todo, la prudencia: la noticia descansa en una única fuente regional que cita a interlocutores anónimos, y Teherán puede aún rechazar, enmendar o demorar.
Tampoco sería el primer memorando. El firmado en Islamabad el 17 de junio prorrogó sesenta días el alto el fuego para negociar un acuerdo definitivo que nunca llegó; cinco meses después, el bloqueo sigue, Ormuz sigue cerrado y los buques siguen ardiendo. Con este régimen, los memorandos han funcionado como instrumentos de tregua, no de solución. La combinación de ataques defensivos, memorandos y cartas al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional confirma que Washington ha optado por negociar bajo fuego, y que el interlocutor elegido ya no es el Ministerio de Exteriores, sino el núcleo de seguridad del régimen. Rezaei, antiguo comandante en jefe del CGRI, figura con el general Ahmad Vahidi en las notificaciones rojas de la Interpol por el atentado contra la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) de Buenos Aires, que mató a 85 personas en 1994. Escribirle a él es reconocer dónde está el poder real en Teherán. Las «ciertas facultades» que Pezeshkian dice haber recibido de Mojtaba Jamenei confirman lo contrario de lo que pretenden: que el Gobierno civil negocia con permiso, no con autoridad.
Se atribuye a Isaac Rabin la máxima de combatir el terrorismo como si no hubiera negociación y negociar como si no hubiera terrorismo. Washington parece aplicarla, pero con una diferencia decisiva: Rabin negociaba con quien podía comprometerse, y Washington negocia con quien dirige el terrorismo que combate. El problema del borrador es de secuencia. El bloqueo es la principal palanca de presión que conserva Estados Unidos; levantarlo el primer día a cambio de reabrir un estrecho que Irán cerró ilegalmente equivale a pagar por la devolución de lo que nunca debió ser arrebatado, porque la libertad de navegación no es una concesión, sino una obligación del derecho internacional. Si las «concesiones nucleares» de las que hablan las fuentes se reducen a aplazar la cuestión, el régimen recuperará su caja antes de haber entregado nada verificable. Ratcliffe, Bessent y Rubio aciertan: eliminar las capacidades ofensivas iraníes —misiles balísticos y de crucero, drones y programa nuclear— exige impedir que el dinero fluya antes de que se compruebe el desarme.
Las advertencias de las monarquías del Golfo y la caída del Brent revelan el doble efecto de la ambigüedad estadounidense: tranquiliza a los mercados, pero ofrece al régimen la posibilidad de presentar cada mensaje como una victoria. Para el Reino de Arabia Saudí, Emiratos y Catar, que han advertido a Teherán de represalias colectivas, la peor combinación posible sería un acuerdo de mínimos que libere a Irán de presión sin desarmar a sus terroristas, mientras la organización terrorista hutí sigue lanzando misiles contra Nayrán y Jamis Mushait. La lista de Kayhan no incluye España, pero no hay motivo para la complacencia: las bases de Rota y Morón forman parte del mismo dispositivo que el régimen dice estar apuntando, y Europa ya figura expresamente en su mapa de represalias.
La irrupción de Pekín añade una variable que Washington no controla. China es el primer comprador de crudo iraní y el principal cliente de las monarquías del Golfo; su interés no es la derrota de nadie, sino la reapertura de Ormuz en condiciones que no le cuesten nada y que le permitan presentarse como garante de una estabilidad que no ha contribuido a crear. La visita del sultán de Omán a Pekín, en plena mediación catarí y pakistaní, sugiere que Mascate busca un segundo patrón para su papel tradicional de intermediario. Si el acuerdo llega con firma china al pie, el régimen oligárquico-yihadista habrá encontrado el seguro de vida que no le daban ni Moscú ni sus organizaciones terroristas interpuestas, y Washington habrá pagado con su poder naval un dividendo diplomático que cobrará otro.
Perspectivas y escenarios
Negociación prolongada bajo presión, con ataques limitados y sin acuerdo inmediato (probable): respuestas cruzadas a los mediadores, enmiendas sobre la secuencia y golpes puntuales contra baterías antiaéreas y lanchas del CGRI. Teherán seguirá midiendo la paciencia de Trump con incidentes en el estrecho, y la respuesta en 36 horas que espera Catar puede convertirse en una contrapropuesta.
Anuncio de un acuerdo provisional sobre Ormuz y el bloqueo (posible, en ascenso): un pacto de mínimos de dos días, respaldado por Riad y Abu Dabi, que reabriría el estrecho y aliviaría el precio del crudo. Teherán lo presentaría como victoria y la Casa Blanca como éxito, a costa de aplazar lo esencial y de dejar intactos los misiles y los arsenales de las organizaciones terroristas interpuestas.
Acuerdo firmado pero incumplido (posible): como ocurrió con el memorando de junio, una tregua que el régimen aprovecharía para reconstruir sus capacidades y sus ingresos, con nuevos incidentes en el estrecho a las pocas semanas.
Rechazo iraní y ataque estadounidense de envergadura (posible, en descenso a corto plazo): contra Pickaxe Mountain y otras instalaciones si fracasa la mediación, con riesgo de represalias contra las monarquías del Golfo y contra bases en Europa. Sería, una vez más, un éxito militar y táctico que solo evitaría el fracaso geopolítico si viniera acompañado de un plan para el día después.
2. Ucrania: matanza en Komyshuvakha, convocatoria de Abu Dabi y la Fuerza Multinacional se ejercita en Polonia
Hechos
El 2 de noviembre, bombas aéreas guiadas rusas KAB (Korrektiruyemaya Aviatsionnaya Bomba, bomba aérea corregida), las bombas de caída libre a las que Rusia acopla alas y guiado por satélite, alcanzaron una escuela utilizada como centro de distribución de ayuda humanitaria en Komyshuvakha, en la región de Zaporiyia, a unos 20 kilómetros del frente. Según Zelenski, un segundo ataque con nueve bombas alcanzó después el refugio en el que se protegían los civiles, y los rescatadores que acudieron fueron golpeados por nuevos impactos. El DSNS (Derzhavna Sluzhba Nadzvychainykh Sytuatsii, Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania) cifra los muertos en al menos 26, entre ellos dos rescatadores y cuatro policías, con 27 desaparecidos. Zelenski habló de un ataque «excepcionalmente horrible» y afirmó que los rusos «no podían ignorar» que allí había civiles. Moscú no ha comentado el ataque.
El enviado especial Steve Witkoff anunció que los días 10 y 11 de noviembre se celebrarán en Abu Dabi conversaciones trilaterales entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia sobre «acuerdos de seguridad de posguerra, desescalada y medidas humanitarias», con la participación de Witkoff y Jared Kushner. Washington se reunirá esta semana en Bruselas con el Reino Unido, Francia, Alemania, la UE (Unión Europea) y la OTAN (North Atlantic Treaty Organization, Organización del Tratado del Atlántico Norte). El secretario de Estado, Marco Rubio, había dicho el 31 de octubre, en la reunión del G20 (Grupo de los Veinte) en Atlanta, que no sabe «si una paz negociada es alcanzable».
La MNF-U (Multinational Force – Ukraine, Fuerza Multinacional para Ucrania), creada en 2025 por la llamada «coalición de voluntarios» que lideran Francia y el Reino Unido para garantizar un futuro alto el fuego, celebrará del 9 al 22 de noviembre su primer ejercicio sobre el terreno, «Koalicja», cerca de Nowa Dęba, en el sureste de Polonia, a unos 100 kilómetros de la frontera ucraniana. Participan unos 2.800 militares de diez países: Bélgica, Estonia, Alemania, Francia, Lituania, Países Bajos, Polonia, España, Suecia y el Reino Unido. Francia aporta 1.100 y el Reino Unido, 300, bajo la dirección del general francés Armel Dirou y del teniente general británico Tom Bateman; Turquía dirigirá desde Estambul una simulación de desminado en el mar Negro. No es una operación de la OTAN, carece de misión ofensiva y solo se desplegaría tras un alto el fuego. El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, la define como «una fuerza real, lista para ayudar a Ucrania en cuanto cesen los combates».
Tras el fin de la tregua, Rusia y Ucrania se acusan mutuamente del pirateo de sus aplicaciones de alerta; la ucraniana difundió una falsa amenaza radiológica y Zelenski ha admitido una represalia informática contra el sistema ruso. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, afirmó que las defensas antiaéreas interceptaron 493 drones ucranianos que se dirigían a la capital, sin confirmación independiente. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó de «práctica habitual» el ajuste de posiciones durante una tregua; el Estado Mayor ucraniano sostiene que Rusia aprovechó la pausa para rotar tropas. La Comisión Europea, por su parte, rechazó la propuesta respaldada por Washington de reanudar el tránsito de gas ruso por el gasoducto Druzhba (Amistad).
Tabla 3. Ejercicio «Koalicja» de la Fuerza Multinacional para Ucrania
| Elemento | Dato | Fuente |
| Fechas y lugar | Del 9 al 22 de noviembre, cerca de Nowa Dęba (Polonia), a unos 100 km de Ucrania | Euronews, The Guardian |
| Efectivos | Unos 2.800 militares de diez países | Euronews |
| Países | Bélgica, Estonia, Alemania, Francia, Lituania, Países Bajos, Polonia, España, Suecia y Reino Unido | Euronews |
| Principales contribuyentes | Francia, 1.100; Reino Unido, 300 | Euronews |
| Mando | General Armel Dirou (Francia) y teniente general Tom Bateman (Reino Unido) | Euronews |
| Componente marítimo | Simulación de desminado en el mar Negro dirigida por Turquía desde Estambul | Euronews |
| Naturaleza | Coalición de voluntarios; no es una operación de la OTAN; solo tras un alto el fuego | Euronews |
Fuentes indicadas en la tabla.
Implicaciones
Komyshuvakha resume el modo en que el Kremlin entiende la negociación: tregua humanitaria en Oleshky, rotación de tropas durante la pausa y, al día siguiente, bombas de media tonelada sobre un punto de reparto de ayuda y sobre el refugio de quienes huían, con un segundo golpe contra los socorristas. El ataque doble contra quienes acuden a socorrer a las víctimas, prohibido por el derecho internacional humanitario, es una práctica sistemática del ejército ruso desde Siria. Que Washington convoque Abu Dabi en esas condiciones no es reprochable en sí; lo sería que la cita se tradujera en presión sobre Kiev y no sobre Moscú.
El ejercicio de Polonia es la primera prueba material de que la garantía europea de seguridad para Ucrania deja de ser un documento y se convierte en una fuerza. La participación española es una buena noticia, aunque el Gobierno no la haya explicado en sede parlamentaria. El rechazo de Bruselas a reabrir el gas ruso demuestra, por su parte, que la Unión no está dispuesta a pagar con su independencia energética la prisa de algunos en Washington por un acuerdo con Putin.
La guerra de las aplicaciones de alerta es menos sangrienta, pero no menos reveladora. Una falsa alarma radiológica difundida a millones de teléfonos ucranianos demuestra que el objetivo ruso no es solo destruir, sino desacreditar los instrumentos con los que un Estado protege a su población; si los ciudadanos dejan de creer en las alertas, la siguiente bomba matará a más gente. La represalia informática ucraniana es comprensible, pero confirma que la tregua de Oleshky no fue un paso hacia la paz, sino un paréntesis aprovechado por ambos para reposicionarse. Abu Dabi deberá partir de esa constatación: con el Kremlin no bastan las promesas; hacen falta mecanismos de verificación y garantías armadas creíbles, que es exactamente lo que ensaya la Fuerza Multinacional en Polonia.
Perspectivas y escenarios
Ronda de Abu Dabi sin avances sustantivos y continuidad de la ofensiva aérea rusa (probable): contactos técnicos sobre intercambios y medidas humanitarias mientras Rusia mantiene los ataques contra la red eléctrica y los núcleos civiles próximos al frente.
Acuerdo parcial humanitario o de desescalada energética (posible): moratoria recíproca sobre refinerías y centrales a cambio de interceptores Patriot, como ya ha planteado Zelenski. Sería un alivio para la población civil ante el invierno, aunque frágil, porque Moscú ya ha demostrado que interpreta cada pausa como una oportunidad para reorganizarse.
Escalada tras las legislativas (posible): Zelenski advierte de una gran ofensiva rusa mientras el mundo mira a Washington. Rusia podría aprovechar la atención que absorben las legislativas y la crisis de Ormuz para intensificar la presión en Zaporiyia y en Donetsk antes de sentarse en Abu Dabi.
3 .Estados Unidos vota: el Supremo frena al Departamento de Justicia en California
Hechos
Los estadounidenses votan hoy en unas elecciones de mitad de mandato en las que los demócratas necesitan ganar tres escaños en la Cámara de Representantes y cuatro en el Senado para hacerse con la mayoría, según France 24. Más de 53 millones de electores habían votado por anticipado el domingo, frente a 46 millones en 2022, según el análisis de la Universidad de Florida recogido por Al Jazeera, y BBC Verify estima que el gasto total de campaña se acerca a 12.000 millones de dólares. Los primeros colegios cierran esta noche, hora europea, y no hay todavía resultados.
El Tribunal Supremo rechazó el lunes, sin explicación y sin votos particulares conocidos, la petición del Departamento de Justicia de obligar a California a apartar y no escrutar unas 20.000 papeletas de personas que considera extranjeros. Antes lo habían hecho un juez federal y el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito. El juez David Carter había escrito el 28 de octubre que «nunca antes en la historia de Estados Unidos el Gobierno federal, en vísperas de unas elecciones, había intentado coaccionar a un Gobierno estatal y local para que abandonara sus propios procedimientos electorales constitucionales y se plegara a la voluntad del poder ejecutivo».
En Míchigan, la representante demócrata Haley Stevens, derrotada en las primarias, anunció su apoyo al republicano Mike Rogers frente al candidato de su propio partido al Senado, Abdul El-Sayed, figura del ala más izquierdista del Partido Demócrata. Trump cerró la campaña ante el estanque reflectante del Lincoln Memorial, en Washington, calificando a los candidatos demócratas de «los más peligrosos de la historia».
Implicaciones
La decisión del Supremo, de mayoría conservadora, es una lección de institucionalidad: los contrapesos funcionan incluso frente al presidente que nombró a tres de sus magistrados. Montesquieu lo dejó escrito en Del espíritu de las leyes (1748): para que no se pueda abusar del poder, es preciso que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder. La campaña de sospecha sobre el voto por correo deja, sin embargo, una herida que no cerrará con el recuento, y que los adversarios de Estados Unidos explotarán.
El apoyo de Haley Stevens al candidato republicano en Míchigan es el síntoma de una fractura que el Partido Demócrata no ha resuelto: la de su centro moderado frente a un ala radical que, como la de El-Sayed, la Squad y los Democratic Socialists of America (Socialistas Democráticos de América), espanta a una parte de su propio electorado. Para Europa y Oriente Próximo, el resultado condicionará la libertad de acción de Trump en Irán y en Ucrania durante sus dos últimos años de mandato. Una Cámara demócrata no cambia la política exterior, que sigue en manos del presidente, pero sí el control presupuestario, la capacidad de investigación del Congreso y, si la mayoría fuera amplia, la amenaza de un procedimiento de destitución que paralizaría la Administración.
Para los aliados de Estados Unidos, la lectura sensata es la de siempre: tomarse a Trump en serio, pero no al pie de la letra, y fijarse en quienes ejecutan su política. Rubio en el Departamento de Estado, Ratcliffe en la CIA y Bessent en el Tesoro representan la continuidad de una política exterior que no depende del resultado de esta noche.
Perspectivas y escenarios
Mayoría demócrata en la Cámara y Senado disputado hasta el final (probable): es lo que anticipan la mayoría de las encuestas; el control del Senado podría decidirse por un solo escaño. El presidente perdería margen en política interior, pero conservaría intacta su capacidad de acción exterior.
Victoria republicana en ambas cámaras (posible): Trump interpretaría el resultado como un aval a su estrategia en Irán y a su política arancelaria. Reforzaría a los partidarios de la presión máxima frente a Irán y reduciría el control parlamentario sobre la ayuda a Ucrania.
Impugnaciones y recuentos prolongados (posible): la batalla judicial sobre las papeletas podría reabrirse en distritos ajustados.
III. Rack de Medios
Al-Araby Al-Jadeed. Da la exclusiva del día: Washington, el Reino de Arabia Saudí y Emiratos habrían aprobado el borrador catarí de memorando, con concesiones mutuas sobre el programa nuclear y los fondos congelados; su proximidad a Doha le da acceso a la mediación, pero también obliga a leerlo con cautela.
Al Jazeera. Amplifica la noticia del memorando y sigue la diplomacia catarí y china; en Yemen, informa del misil hutí interceptado y de los combates en Al Yauf.
The Wall Street Journal. Adelanta los ataques en Qeshm, los encuadra en una serie de golpes discretos de las últimas semanas y sostiene que Trump se inclina por un ataque de envergadura tras las legislativas; informa de las advertencias árabes a Teherán.
Axios. Revela la carta de Vance a Rezaei, el borrador catarí de tres días, la petición de Ratcliffe de mantener la presión económica y la entrevista en la que Trump dice no tener «ninguna prisa».
Arab News. [PENDIENTE: completar con la cobertura de Arab News del 2-3 de noviembre (Pekín, Al Aiban, misil hutí); su web no ha sido accesible para su verificación.]
Le Figaro. Titula sobre los ataques en Qeshm, los 493 drones contra Moscú, la prueba norcoreana de misiles de crucero y la preparación del ejercicio de la Fuerza Multinacional en Polonia.
Euronews. Titula sobre la oferta iraní de reabrir Ormuz en dos días si Washington cumple sus condiciones y detalla la composición del ejercicio «Koalicja», con España entre los diez países. Subraya que el ejercicio puede irritar a Moscú y que París y Londres insisten en su carácter defensivo; le falta, sin embargo, una lectura sobre lo que significa para la disuasión europea y sobre el precio que el plan iraní impone a la libertad de navegación.
Dawn. Detalla la ofensiva diplomática china: Xi con el sultán de Omán, Wang Yi con Bagheri Kani y con Al Aiban, y el envío de un emisario especial a la región.
The Times of Israel. Recoge el carácter «limitado» de los ataques, la «respuesta racional» de Ghalibaf y la disposición iraní a reabrir Ormuz en dos días.
Iran International. Publica las amenazas de Trump contra Pickaxe Mountain y las palabras de Aref sobre la «victoria».
Kyiv Post. Ofrece el balance de 26 muertos y 27 desaparecidos en Komyshuvakha.
The Kyiv Independent. Describe el ataque doble contra la escuela y el refugio y recoge las dudas de Rubio sobre la viabilidad de una paz negociada.
The National. Analiza el dilema de Trump el día de las elecciones: escalar, negociar o arriesgar una guerra más amplia; recoge el desgaste de los interceptores estadounidenses —hasta un 80 % de los Thaad y un 65 % de los Patriot, según las estimaciones que cita— y las dudas de los analistas sobre el efecto político de los bombardeos.
Reuters. Aporta el contrapunto: un alto cargo iraní asegura que el acuerdo sigue lejos, mientras Catar espera respuestas en 36 horas y Kayhan señala bases estadounidenses en Europa.
CNBC. Explica la decisión del Supremo sobre las papeletas de California en vísperas de la votación.
TASS (Telegráfnoye Aguentstvo Sovétskovo Soyuza, Agencia Telegráfica de la Unión Soviética). Ofrece la versión rusa: uno de los mayores ataques con drones contra Moscú y revistas de prensa que acusan a la UE y a la OTAN de obstaculizar la paz.
IV. Semáforo de Riesgos
- Rojo: riesgo alto ● Ámbar: riesgo medio ● Verde: riesgo bajo
| Riesgo | Nivel | Tendencia | Comentario |
| Ataque estadounidense a gran escala contra Irán | ● Medio-alto | Descendente | Trump responde «no» a atacar tras las legislativas; ataques limitados en Qeshm. |
| Navegación en Ormuz y en el Golfo | ● Muy alto | Estable | Minas, dhow indio alcanzado y récord de 30 ataques en octubre. |
| Acuerdo provisional que libere a Irán de presión sin desarme | ● Alto | Ascendente | Washington, Riad y Abu Dabi habrían aprobado el borrador catarí. |
| Represalias iraníes contra las monarquías del Golfo | ● Alto | Estable | Listas de objetivos actualizadas; Emiratos, «preparado para lo peor». |
| Amenaza iraní contra bases estadounidenses en Europa | ● Medio-alto | Ascendente | Kayhan cita bases en Reino Unido, Italia, Grecia, Rumanía, Albania y Chipre. |
| Terrorismo hutí contra el Reino de Arabia Saudí | ● Muy alto | Estable | Misil interceptado; combates en Bab el Mandeb y Al Yauf. |
| Influencia china en el Golfo | ● Medio-alto | Ascendente | Xi con el sultán de Omán; Wang Yi con Irán y el Reino de Arabia Saudí; emisario especial. |
| Ofensiva aérea rusa contra civiles en Ucrania | ● Muy alto | Ascendente | Al menos 26 muertos en Komyshuvakha. |
| Negociación sobre Ucrania en Abu Dabi | ● Medio | Ascendente | Ronda trilateral los días 10 y 11 de noviembre. |
| Legitimidad del proceso electoral en Estados Unidos | ● Medio | Descendente | El Supremo rechaza apartar 20.000 papeletas en California. |
- Comentario Editorial
Bombas y cartas
Hay noches en las que la diplomacia y la guerra comparten el mismo correo. La del lunes fue una de ellas. Mientras aviones estadounidenses destruían un lanzador de misiles en Qeshm, en el corazón del estrecho de Ormuz, mediadores cataríes llegaban a Teherán con un borrador de memorando que Washington, según fuentes de la mediación, ha aprobado. El vicepresidente Vance hablaba de «algunos progresos», el presidente decía no tener «ninguna prisa» y amenazaba con borrar Pickaxe Mountain «en una hora», y el negociador iraní respondía que la pelota está en el tejado norteamericano. Bombas y cartas, con el mismo destinatario.
El problema no es negociar bajo fuego; Occidente lo ha hecho con éxito muchas veces. El problema es la coherencia. El presidente dice que no tiene prisa; The Wall Street Journal sostiene que se inclinaba por un ataque de envergadura tras las legislativas, y él mismo responde con un «no» cuando se le pregunta si lo hará. Dice que prefiere un acuerdo; sus aviones responden a los disparos del CGRI. Dice que el petróleo «cae en picado», y es verdad: el Brent perdió el lunes más de un 7 % en una sesión. Esta ambigüedad calma a los mercados, pero tiene otro efecto mucho más inquietante sobre la percepción que el régimen oligárquico-yihadista tiene de la determinación estadounidense. Teherán no lee las amenazas: lee las vacilaciones.
La carta de Vance merece una reflexión aparte. Washington no ha escrito al ministro Araghchí ni al presidente Pezeshkian, cuya autoridad depende de las «ciertas facultades» que, según él mismo, le ha concedido Mojtaba Jamenei. Ha escrito a Mohsen Rezaei, el hombre al que busca la justicia argentina por la matanza de la AMIA. Negociar con quien manda es realismo; olvidar quién es sería una imprudencia. Rezaei y Vahidi se benefician de la tensión permanente, que justifica su poder y su presupuesto, y ninguno tiene interés en un acuerdo que los haga prescindibles. Solo aceptarán uno que les permita reconstruir lo que la guerra les ha arrebatado.
Por eso conviene escuchar a Mohammad Reza Aref, que ha descrito los mensajes estadounidenses como «un reconocimiento de nuestra victoria». Es propaganda, desde luego, pero propaganda dirigida a una población exhausta por una inflación desbocada, que Iran International sitúa en torno al 88 % en octubre. El régimen necesita convertir cada contacto en un triunfo porque no tiene otra cosa que ofrecer. La división en Washington que describe Axios, con Vance y Witkoff empujando hacia el acuerdo y Ratcliffe, Bessent y Rubio prefiriendo mantener la presión, le ofrece un margen que no merece. Una vez más, el secretario de Estado ve con claridad lo que otros prefieren no ver: un pacto apresurado que devuelva al régimen sus ingresos petroleros y sus activos congelados sin desmantelar sus misiles, sus drones y su programa nuclear sería una victoria militar convertida, en la mesa, en una derrota estratégica.
Las monarquías del Golfo lo saben mejor que nadie. Varios Estados árabes han advertido a Irán de represalias si son atacados, y Anwar Gargash dice que Emiratos está «preparado para lo peor». El Reino de Arabia Saudí sigue interceptando misiles de la organización terrorista hutí lanzados contra sus ciudades del sur, mientras las fuerzas del Gobierno legítimo yemení combaten en Bab el Mandeb, en Al Yauf y en torno a Taiz. Estados Unidos, Israel y Europa deben apoyar al Reino de Arabia Saudí sin reservas, y no solo con baterías defensivas: los terroristas que disparan contra Nayrán y Jamis Mushait solo dejarán de hacerlo cuando sus lanzaderas y sus arsenales en Yemen dejen de existir.
El tablero, además, ya no se juega solo entre Washington, Jerusalén y Teherán. El lunes, Xi Jinping recibía en Pekín al sultán de Omán, Haitham bin Tariq, mediador tradicional entre Irán y Occidente, en la primera visita de un jefe de Estado omaní a China; Wang Yi pedía al iraní Ali Bagheri Kani una «solución política» y al asesor de Seguridad Nacional saudí, Musaed al Aiban, que se garantice la seguridad de las rutas marítimas, y Pekín anunciaba el envío de un emisario especial a Irán, Omán y el Reino de Arabia Saudí. La tradición atribuye a Napoleón la advertencia de que, cuando China despierte, el mundo temblará. China ya despertó, y se ofrece como garante de una estabilidad que no ha contribuido a construir y de la que aspira a cobrar dividendos, empezando por el petróleo del Golfo que compra con descuento a Irán. El vacío de claridad estratégica siempre lo llena alguien.
En Ucrania, la tregua de Oleshky ha durado lo que el Kremlin ha querido. Peskov llama «práctica habitual» a mover tropas durante un alto el fuego humanitario, y al día siguiente bombas guiadas rusas destruyeron un centro de reparto de ayuda en Komyshuvakha y, después, el refugio de los supervivientes. Al menos 26 muertos, entre ellos dos rescatadores y cuatro policías. Que Witkoff convoque una ronda trilateral en Abu Dabi no es, en sí mismo, una mala noticia; lo sería que se repitiera el error de presionar al agredido para que acepte lo que el agresor no ha ganado en el campo de batalla. Rubio lo dijo con honestidad en Atlanta: no sabe si una paz negociada es alcanzable. La propuesta estadounidense de reabrir el tránsito de gas ruso hacia Europa, que la Comisión ha rechazado con acierto, revela hasta qué punto algunos en Washington siguen sin entender que la independencia energética europea es una condición de la paz y no una moneda de cambio.
De ahí la importancia del ejercicio «Koalicja», que la Fuerza Multinacional para Ucrania celebrará del 9 al 22 de noviembre en Polonia con unos 2.800 militares de diez países. España participa, y es una buena noticia que celebro sin reservas, aunque el Gobierno socialcomunista no haya considerado necesario explicarlo a las Cortes, como tampoco ha explicado qué protección tienen Rota y Morón frente a las represalias que anuncia el régimen iraní, ni ha empujado en Bruselas para que la inclusión del CGRI en la lista terrorista de la Unión, aprobada el 19 de febrero, se traduzca en expulsiones y en el cierre de sus redes en Europa. La discreción en política de defensa es una virtud; el silencio parlamentario de un Gobierno que depende de socios abiertamente hostiles a la OTAN, no.
El memorando catarí merece, sin embargo, más atención que las bombas. No conocemos su texto, y quien diga conocerlo miente o exagera. Sabemos, en cambio, lo que pide Teherán: que el bloqueo caiga el primer día, que el crudo vuelva a venderse sin trabas, que no haya nuevas sanciones y que lo nuclear se discuta después, cuando ya no haya prisa. Sabemos también que el régimen ahorcó el martes a dos jóvenes por protestar en Isfahán, que su jefe de Estado Mayor actualiza listas de objetivos y que su prensa oficial señala bases en media Europa. Un acuerdo que devuelva Ormuz a la normalidad sería una buena noticia para el mundo entero, empezando por los españoles que llenan el depósito. Uno que lo haga a cambio de financiar la reconstrucción del arsenal del régimen sería, simplemente, aplazar la próxima crisis. El Reino de Arabia Saudí y Emiratos lo han respaldado porque son quienes más sufren; Washington tiene la obligación de no confundir su urgencia con su conformidad.
Hoy votan los estadounidenses, y la víspera el Tribunal Supremo ha dado una lección que Europa haría bien en recordar: los contrapesos funcionan. Pase lo que pase en las urnas, el miércoles Teherán, Moscú y Pekín leerán el resultado como una medida de la determinación norteamericana. Ojalá no encuentren en él la debilidad que buscan, porque las cartas solo sirven cuando quien las recibe sabe que detrás de ellas hay algo más que tinta.
Gustavo Manuel de Arístegui y San Román
Diplomático
Exembajador de España
Escritor
