I. INTRODUCCIÓN
Las últimas veinticuatro horas dibujan con nitidez el mapa de un mundo en el que ningún frente permanece quieto. En Estrasburgo, la Unión Europea ha abierto a Canadá la puerta de la relación más estrecha que puede ofrecer a un Estado no miembro, y el presidente Trump ha respondido amenazando a Europa con aranceles si considera que se trata de un «acto hostil». En la península arábiga, los terroristas hutíes han llevado su ofensiva contra Arabia Saudí hasta las terminales petroleras de Yanbu, mientras Riad denuncia un intento de ataque contra La Meca y busca con urgencia interceptores entre sus aliados. En Escocia, el rey Carlos III reúne hoy a los principales laboratorios de inteligencia artificial para pedirles que la tecnología permanezca al servicio de la humanidad. En Washington, la Reserva Federal ha subido los tipos de interés por primera vez desde 2023, arrastrada por la inflación energética que alimenta la guerra del Golfo.
El hilo conductor de las cuatro noticias es el mismo: una situación geopolítica extraordinariamente volátil que está poniendo a prueba los mercados y, sobre todo, la calidad del liderazgo, tanto público como privado.
II. NOTICIAS DE LAS ÚLTIMAS 24 HORAS
1.Canadá y la Unión Europea: la asociación que Washington llama «acto hostil»
Hechos
En su discurso anual sobre el Estado de la Unión, pronunciado el miércoles 16 en el Parlamento Europeo, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, invitó al primer ministro canadiense, Mark Carney, presente en el hemiciclo, a trabajar para que Canadá se convierta en el primer «miembro asociado» de la Unión, con el objetivo declarado de llevar la relación «al máximo nivel posible». La propuesta, recibida con una ovación de los eurodiputados, se apoya en el acuerdo de libre comercio vigente, el CETA (Comprehensive Economic and Trade Agreement, Acuerdo Económico y Comercial Global), y aspira a construir una «Alianza para el Futuro» que configure un espacio común de prosperidad y de seguridad económica, con cooperación reforzada en tecnología, defensa y energía. Una asociación de este calado podría extenderse a la cooperación industrial, agrícola, migratoria y de acceso al mercado interior, aunque sus contornos concretos aún están por negociar.
La figura de «miembro asociado» no existe hoy en los Tratados de la Unión: habría que crearla y someterla a la aprobación de los Estados miembros, diez de los cuales ni siquiera han ratificado todavía el CETA. El embajador designado de Canadá ante la Unión, Jonathan Wilkinson, ha precisado que Ottawa no busca la adhesión plena, que exigiría ceder soberanía, sino acercarse a Europa tanto como sea posible reforzando al mismo tiempo su independencia. Canadá ya se convirtió este año en el primer país no europeo integrado en el programa SAFE (Security Action for Europe, Acción de Seguridad para Europa), dotado con 150.000 millones de euros para adquisiciones de defensa.
Desde Charlotte (Carolina del Norte), el presidente Trump calificó la idea de «risible», tachó a Canadá de «pésimo socio comercial» y advirtió de que, si juzga que se trata de un acto hostil, impondrá «aranceles muy serios» o dejará de comerciar con Europa en numerosos ámbitos; añadió que, si la intención es buena, no habrá problema. La Comisión respondió que el refuerzo de la asociación con Canadá «no va contra nadie», sino a favor de la fortaleza común. Carney interviene hoy ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, tras reunirse en Liverpool con el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, para explorar una asociación en materia de defensa. Ottawa acogerá una cumbre UE-Canadá en Montreal a finales de octubre.
Implicaciones
Las declaraciones del presidente de los Estados Unidos constituyen, a nuestro juicio, un desbarre gravísimo. La decisión de un Estado soberano e independiente de negociar, en la plenitud de sus facultades, con una organización supranacional reconocida internacionalmente como la Unión Europea es un derecho inalienable, amparado por el principio de igualdad soberana que consagra el artículo 2.1 de la Carta de las Naciones Unidas. Cualquier intento de interferir en esa negociación u obstaculizarla es, además de una injerencia inaceptable, un despropósito que no tiene ni pies ni cabeza. Montesquieu lo dejó escrito en El espíritu de las leyes (1748): el efecto natural del comercio es conducir a la paz. Castigar a unos aliados por comerciar entre sí invierte esa lógica y contradice la mejor tradición librecambista republicana, la de Ronald Reagan, que hizo del libre comercio una seña de identidad del liderazgo estadounidense.
Lejos de descarrilar el acercamiento, la amenaza probablemente lo acelere. Carney ya advirtió en Davos, el pasado enero, de que cuando un país negocia en solitario con una potencia dominante «negocia desde la debilidad» y acaba aceptando lo que se le ofrece. Cada exabrupto de Washington confirma ante las opiniones públicas canadiense y europea la pertinencia de esa tesis y empuja a Ottawa hacia una cuasi integración en el espacio europeo. Se trata de un nuevo ejemplo de política exterior errática y transaccional que termina produciendo exactamente el efecto contrario al perseguido.
La vertiente jurídica merece una precisión. El Tribunal Supremo de los Estados Unidos resolvió el 20 de febrero de 2026, en Learning Resources, Inc. v. Trump y por seis votos contra tres, que la IEEPA (International Emergency Economic Powers Act, Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional) no faculta al presidente para imponer aranceles, confirmando lo que ya habían dictaminado el Tribunal de Comercio Internacional y el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal en 2025. Se trata, por tanto, de una sentencia de fondo del Supremo precedida de otras de tribunales inferiores, y no de varias del propio Supremo. Esa doctrina hace muy probable que unos aranceles punitivos contra Europa acaben en los tribunales, pero no garantiza su anulación: la Administración ha recurrido desde entonces a otras bases legales, como la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 (aranceles de hasta el 15 % durante un máximo de 150 días), las investigaciones de la Sección 301 o los aranceles sectoriales de la Sección 232, que la sentencia no afectó.
Perspectivas y escenarios
- Escenario base (más probable): negociación larga y jurídicamente compleja para definir la asociación, con reticencias en varias capitales; Washington mantiene la amenaza como instrumento de presión sin ejecutarla de inmediato, amparándose en la ambigüedad de la «buena» o «mala» intención.
- Escenario de escalada: la Casa Blanca abre investigaciones de la Sección 301 contra la Unión y anuncia aranceles; Bruselas responde con su instrumento anticoerción y el litigio se traslada a los tribunales estadounidenses durante meses.
- Escenario de aceleración: el discurso de Carney y la cumbre de Montreal fijan una hoja de ruta con fechas; la presión estadounidense actúa como catalizador y la asociación se convierte en el modelo para otras democracias afines (Reino Unido, Noruega, Japón en ciertos ámbitos).
2.Arabia Saudí frente a los terroristas hutíes: la tenaza sobre las rutas de escape del crudo
Hechos
La organización terrorista hutí ha extendido sus ataques mucho más allá de las ciudades del sur saudí fronterizas con Yemen. El miércoles reivindicó dos operaciones de «alta intensidad»: una contra las instalaciones de Aramco en Yanbu, el puerto del mar Rojo por el que Arabia Saudí da salida al crudo que el oleoducto Este-Oeste transporta desde el Golfo, con docenas de misiles balísticos y drones suicidas, y otra contra la base aérea Rey Jalid de Jamis Mushait. Los hutíes aseguran haber causado grandes incendios, sin aportar pruebas. A comienzos de semana habían lanzado misiles y drones contra Jamis Mushait, Abha y Taif, con trece civiles heridos.
Riad ha denunciado además que sus defensas antiaéreas interceptaron un dron hutí al sur de La Meca antes de que penetrara en el espacio aéreo restringido de la ciudad. El portavoz de la coalición, el coronel Turki al Maliki, lo calificó de «ataque hostil y terrorista» y proclamó que la seguridad de las Dos Sagradas Mezquitas y de los peregrinos es una línea roja. Es el segundo intento contra La Meca tras el misil balístico de julio de 2017. Los hutíes lo niegan. La OCI (Organisation of Islamic Cooperation, Organización para la Cooperación Islámica) lo ha condenado como terrorismo contrario a los valores islámicos, y el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, lo ha tildado de acto «infame».
El oleoducto Este-Oeste, con capacidad para unos siete millones de barriles diarios, permanece cerrado desde que el 11 de septiembre fue alcanzado por drones lanzados desde Irak, es decir, por las organizaciones terroristas proiraníes que operan en ese país; según fuentes regionales citadas por AP, su reparación llevará semanas, aunque el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, habla de días. Las cargas en Yanbu se han suspendido y Aramco ha cancelado cargamentos de finales de septiembre destinados a clientes europeos. El Brent cerró el martes en 108,75 dólares y cotiza esta mañana en torno a 105,8, aliviado por los transbordos entre buques (ship-to-ship) que Riad organiza frente al puerto omaní de Sohar. Tras la toma de Moca, los hutíes se han apoderado también de las islas de Gran y Pequeña Hanish, a 160 kilómetros al norte del estrecho de Bab el Mandeb.
Según responsables regionales citados por AP, Arabia Saudí ha pedido ayuda a sus aliados porque sus reservas de interceptores se agotan, al igual que las de Estados Unidos tras seis meses de guerra con Irán. El nuevo pacto de defensa entre Arabia Saudí, Turquía y Pakistán afronta su primera prueba, pero Ankara e Islamabad aseguran no haber recibido petición alguna, y el presidente Trump se ha limitado a afirmar que los hutíes «no quieren pelear» con Estados Unidos.
Implicaciones
La situación es extraordinariamente delicada porque se cierra una tenaza sobre las dos grandes arterias energéticas de la región. Por el estrecho de Ormuz transitaba antes de la guerra en torno a una quinta parte del petróleo mundial (una cuarta parte del comercio de crudo, según el Servicio de Investigación del Congreso) y alrededor del 20 % del comercio mundial de gas natural licuado, de acuerdo con la AIE (Agencia Internacional de la Energía) y la EIA (Energy Information Administration, Administración de Información Energética de EE. UU.); la cifra del 30 % que a veces se maneja para el gas sobrestima su peso real. Por Bab el Mandeb pasa, en uno u otro sentido, en torno al 10-12 % del comercio marítimo mundial. El desvío del crudo saudí hacia el mar Rojo no resolvió el problema de Ormuz: lo trasladó a un segundo cuello de botella controlado por otro instrumento de Teherán. Irán domina así, directamente o a través de sus terroristas, las dos puertas de la península arábiga.
No olvidemos que el canal de Suez es la vía que evita el rodeo de África. La alternativa del cabo de Buena Esperanza añade entre diez y catorce días de navegación, expone a los buques a las aguas del océano Índico occidental donde opera la piratería somalí y a los temporales del encuentro entre el Atlántico y el Índico. No en vano Bartolomeu Dias lo bautizó en 1488 como cabo de las Tormentas, antes de que Juan II de Portugal le diera su nombre actual: tiene poco de buena y muy poco de esperanza. Alfred Thayer Mahan ya enseñó a finales del siglo XIX que el dominio de las líneas de comunicación marítimas es la clave del poder de las naciones; Teherán lo ha entendido mejor que muchas capitales occidentales.
El intento contra La Meca, si se confirma su objetivo, es un error estratégico de los hutíes: aísla a una organización que presume de defender a la umma y cohesiona al mundo musulmán en torno a Riad. Al mismo tiempo, la penuria de interceptores revela los límites de la disuasión occidental y, una vez más, la incapacidad europea de sostener su propia defensa, y mucho menos la de sus socios. Se confirma nuestra tesis: al éxito táctico y militar de las operaciones contra Irán se contrapone un fracaso geopolítico y geoestratégico sin paliativos, agravado por la falta de planificación del día después.
Todo ello es síntoma de una volatilidad que está poniendo a prueba los mercados y el liderazgo. No solo el de unos gobiernos cuya falta de cuajo, de espina dorsal, de coraje, de visión y de audacia hemos criticado en numerosas ocasiones en este informe como rasgo de las clases políticas de las grandes naciones en esta primera mitad del siglo XXI, sino también los nervios y la templanza de los dirigentes del sector privado, muchos de los cuales no están a la altura de los enormes retos de este 2026 y de la década que tenemos por delante.
Perspectivas y escenarios
- Escenario base: guerra de desgaste saudí-hutí, con bombardeos de la coalición y ataques hutíes intermitentes; reparación parcial del oleoducto en semanas y un Brent oscilando entre 100 y 115 dólares.
- Escenario adverso: un impacto certero en Yanbu o en el oleoducto reparado, unido al control hutí de las islas del sur del mar Rojo, cierra de facto Bab el Mandeb al tráfico vinculado a Arabia Saudí; Goldman Sachs contempla en ese caso un Brent por encima de 120 dólares.
- Escenario de contención: la mediación turca con Irán y Emiratos, unida a la activación efectiva del pacto con Turquía y Pakistán y al suministro aliado de interceptores, frena la escalada, aunque sin resolver la raíz del problema: el régimen oligárquico-yihadista de Teherán y su red de terroristas.
3. Carlos III convoca a la industria de la inteligencia artificial en Escocia
Hechos
El rey Carlos III reúne hoy, jueves 17, en Dumfries House (Cumnock, Escocia) a los principales dirigentes del sector de la inteligencia artificial, en un foro facilitado por la Ditchley Foundation y organizado por la King’s Trust, la King’s Foundation y la Sustainable Markets Initiative. Está prevista la asistencia de Jensen Huang (Nvidia), Demis Hassabis (Google DeepMind), Sarah Friar (directora financiera de OpenAI), representantes de Anthropic, el ministro británico de Inteligencia Artificial, Kanishka Narayan, y Paolo Benanti, asesor del papa León XIV. Según los extractos del discurso difundidos por el Palacio, el monarca advertirá de que las decisiones que se tomen en este momento formativo darán forma al mundo que heredarán las generaciones futuras, y de que la tarea no consiste solo en hacer avanzar la tecnología, sino en garantizar que permanezca firmemente al servicio de la humanidad, de la comunidad y del mundo natural; concluirá que nuestra humanidad debe seguir siendo sagrada.
La cita llega en plena tormenta. El 8 de septiembre, Jacob Coxon, investigador que trabajó en OpenAI y después en Anthropic, dimitió de esta última acusando a ambas compañías de «jugar con nuestras vidas» y afirmando que quienes construyen la IA creen sinceramente que podría acabar con todos nosotros antes del final de la década. Evan Hubinger, responsable de alineamiento de Anthropic, estimó en más de un 10 % esa probabilidad en la próxima década. El sábado 12, el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, publicó el ensayo «We Must Pace the Frontier» (Debemos acompasar la frontera), en el que pide frenar el ritmo de mejora de las capacidades de los modelos, alerta sobre la autoaceleración recursiva y propone evaluadores independientes; Sam Altman y Elon Musk le dieron la razón. El lunes 14, el presidente Trump replicó en Truth Social que las únicas salvaguardas (guardrails) que necesita la IA son las de un presidente fuerte e inteligente, y arremetió personalmente contra Amodei.
Implicaciones
El llamamiento del monarca es pertinente y oportuno, y se suma a las voces de alarma surgidas en distintos ámbitos, singularmente la del joven investigador que pasó por OpenAI y por Anthropic. Desde hace años, y con especial intensidad en el último, las grandes empresas del sector, y de manera destacada Anthropic, han incorporado a filósofos y a especialistas en ética y en comportamiento humano para elaborar lo que se ha dado en llamar las «constituciones» de la inteligencia artificial. No se puede enseñar ética a una máquina, pero sí se le pueden dar pautas que se aproximen mucho a la ética humana. Isaac Asimov imaginó en 1942 sus tres leyes de la robótica; Norbert Wiener, padre de la cibernética, advirtió en 1960 en la revista Science de que, si delegamos en una máquina cuyo funcionamiento no podemos corregir a tiempo, más vale que estemos seguros de que el propósito que le hemos dado es el que realmente deseamos.
Hay quien considera exagerado hablar de una perspectiva apocalíptica para la humanidad en menos de una década. Pero el riesgo existe si no se pone remedio ahora, y podemos estar muy cerca del punto de inflexión. La inteligencia artificial es un instrumento de extraordinaria utilidad para la humanidad y para facilitar el trabajo: este mismo informe se dicta a una inteligencia artificial que contrasta la información con decenas de fuentes en cuestión de minutos, algo impensable sin ella. No es imposible, sin embargo, que nos estemos acercando a un «momento Terminator», y las llamadas de atención de quienes conocen la materia deben tomarse muy en serio.
La dimensión geopolítica es evidente. La fractura no enfrenta ya a la industria con sus críticos, sino a los propios laboratorios, partidarios de frenar, con una Casa Blanca que identifica cualquier freno con una ventaja para China. El Reino Unido, con universidades punteras y un Instituto de Seguridad de la IA respetado, pero sin los modelos más avanzados, intenta ejercer un poder blando de convocatoria que ya ensayó en Bletchley Park en 2023.
Perspectivas y escenarios
- Escenario base: compromisos voluntarios y evaluación independiente en algunos laboratorios, sin regulación federal estadounidense antes de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
- Escenario adverso: un incidente grave protagonizado por agentes autónomos precipita una regulación reactiva y mal diseñada, o, peor aún, llega sin que exista regulación alguna.
- Escenario favorable (poco probable a corto plazo): un marco internacional para acompasar el desarrollo que incluya a China, apoyado por el Reino Unido, la Unión Europea y la Santa Sede.
4. La Reserva Federal sube los tipos por primera vez desde 2023
Hechos
El FOMC (Federal Open Market Committee, Comité Federal de Mercado Abierto) aprobó el miércoles por unanimidad (12-0) una subida de 25 puntos básicos que sitúa el precio oficial del dinero en la horquilla del 3,75-4 %, la primera alza desde julio de 2023. El comunicado constata que la inflación «sigue siendo elevada» y que la incertidumbre continúa alta, en parte por los acontecimientos geopolíticos. El gráfico de puntos (dot plot) indica que 16 de los 18 participantes prevén otra subida; el presidente, Kevin Warsh, ha optado por no presentar proyección propia.
Implicaciones
La guerra del Golfo ha dejado de ser un asunto de cancillerías para instalarse en las hipotecas y en los créditos de las familias estadounidenses. El encarecimiento del dólar castigará a los mercados emergentes importadores de energía y aumentará la presión sobre el Banco Central Europeo, atrapado entre una inflación importada y un crecimiento débil. A siete semanas de las elecciones de medio mandato, un endurecimiento monetario por causas bélicas es una pésima noticia para los republicanos.
Perspectivas y escenarios
Todo apunta a una nueva subida en diciembre. Si el Brent supera con holgura los 120 dólares, el riesgo de estanflación dejará de ser una hipótesis de manual.
III. RACK DE MEDIOS
Reuters adelanta los extractos del discurso de Carlos III en Cumnock y sitúa el foro en el contexto de la creciente preocupación por la seguridad de la IA; en el frente energético, informa de los transbordos de crudo saudí frente a Sohar y de la suspensión de cargas en Yanbu.
AP (Associated Press) sigue desde Estrasburgo la comparecencia de Carney, subrayando la expectación por un posible segundo «discurso de Davos», y desde El Cairo la denuncia saudí sobre La Meca, destacando que el pacto con Turquía y Pakistán no se ha activado. The Hill y The Washington Times reproducen su información sobre la escasez de interceptores.
CNN titula que Arabia Saudí acusa a los hutíes de un ataque que cruza una línea roja y que los rebeldes afrontan la indignación del mundo musulmán; en su sección de tecnología recuerda la posición incómoda del Reino Unido, sin modelos punteros propios.
CNBC abre con la amenaza arancelaria de Trump contra la Unión, la subida de tipos de la Reserva Federal y la evolución del petróleo, y mantiene el seguimiento de las advertencias de los investigadores de Anthropic y OpenAI.
Fox News y Axios se centran en el choque entre Trump y Amodei sobre las salvaguardas de la IA; The Globe and Mail, referencia canadiense, publica columnas escépticas que describen la alianza euro-canadiense como más ambiciosa que definida.
IV. SEMÁFORO DE RIESGOS
🔴🔴Muy alto / crítico 🔴Alto 🟠Medio 🟡 Ordinario
| Riesgo | Nivel | Tendencia | Valoración |
| Tenaza Ormuz–Bab el Mandeb sobre las exportaciones saudíes | 🔴🔴 Crítico | ↑ | Oleoducto Este-Oeste fuera de servicio, cargas suspendidas en Yanbu y cargamentos a Europa cancelados. La vía de escape del crudo saudí está bajo fuego directo. |
| Escalada saudí-hutí y ataque a los Santos Lugares | 🔴 Muy alto | ↑ | El dron interceptado al sur de La Meca abre una dimensión religiosa inédita desde 2017. Riad lo declara línea roja. |
| Escasez de interceptores antimisiles (Arabia Saudí, EE. UU., Europa) | 🔴 Alto | ↑ | Seis meses de guerra han vaciado arsenales. Riad pide ayuda a sus aliados; Europa no está en condiciones de ofrecerla. |
| Choque comercial EE. UU.–UE a cuenta de Canadá | 🔴 Alto | ↑ | Amenaza condicional de aranceles «muy serios» o corte parcial del comercio. Recorrido jurídico incierto tras la sentencia del Supremo sobre la IEEPA. |
| Inflación energética y endurecimiento monetario | 🔴 Alto | ↑ | Primera subida de tipos de la Reserva Federal desde 2023 y otra probable antes de fin de año, con el Brent por encima de 100 dólares. |
| Gobernanza de la inteligencia artificial y pérdida de control | 🟠 Medio | ↑ | Riesgo estructural en ascenso: fractura abierta entre los laboratorios que piden frenar y la Casa Blanca que lo rechaza. |
| Arquitectura jurídica de la «asociación» UE-Canadá | 🟠 Medio | → | Figura inexistente en los Tratados; exigirá unanimidades y ratificaciones en capitales donde el CETA sigue sin ratificar. |
| Cooperación euro-canadiense en defensa y seguridad económica | 🟡 Ordinario | ↑ | Tendencia positiva y consolidada: Canadá ya participa en el programa SAFE y habrá cumbre UE-Canadá en Montreal a finales de octubre. |
V. COMENTARIO EDITORIAL
José Ortega y Gasset diagnosticó en En torno a Galileo que lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa. Casi un siglo después, la sentencia describe con precisión incómoda a buena parte de las clases dirigentes occidentales. Las cuatro noticias de hoy lo ilustran: la guerra del Golfo se ha convertido en una tenaza sobre la energía mundial sin que nadie planificara el día después; los aliados de Washington se ven tratados como adversarios por el delito de comerciar entre sí; los propios creadores de la inteligencia artificial piden un freno que el poder político desdeña; y la factura de la inestabilidad llega ya a los tipos de interés.
Frente a ello, Canadá ofrece una lección de dignidad nacional: una potencia media que, en lugar de resignarse a negociar desde la debilidad, busca en Europa aliados que compartan sus valores. Europa debería corresponder con algo más que ovaciones, porque sin capacidad de defensa propia, sin interceptores y sin industria, ninguna asociación resistirá la primera tormenta. Confiamos en que el sistema institucional estadounidense, sus tribunales y figuras como el secretario de Estado Marco Rubio acaben imponiendo la prudencia sobre el exabrupto.
Séneca escribió que no hay camino fácil de la tierra a las estrellas (non est ad astra mollis e terris via). Los desafíos de este 2026 no admiten atajos ni liderazgos de cartón piedra: exigen coraje, visión y templanza, en los gobiernos y en las empresas. Quien no esté a la altura quedará, sencillamente, fuera de la historia.
Diplomático
Exembajador de España
Escritor
Analista geopolítico
