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22/10/26

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Informe de geopolítica. Perspectivas y escenarios – Gustavo de Arístegui (22/10/26)

 

I. Introducción

El calendario electoral estadounidense se ha convertido en un arma, y todos la empuñan. Según el Financial Times, Netanyahu ordenó preparar una ofensiva contra Irán para el fin de semana del 10 de octubre, más intensa que la de febrero, y Trump la frenó para no reabrir la guerra antes de las legislativas del 3 de noviembre. El miércoles, el primer ministro israelí fue más lejos: derribar el régimen es ya su «directiva» al Ejército, al Mosad y a los servicios de seguridad. El régimen oligárquico-yihadista responde con lo que mejor sabe hacer: su Guardia Revolucionaria dice haber incendiado cuatro buques y minado otros tres, y amenaza con cortar los cables submarinos que cruzan Ormuz. Araghchí, mientras tanto, ofrece «otra oportunidad a la diplomacia». Conviene decirlo sin rodeos: no hay un Irán que negocia y otro que dispara, sino un solo Estado terrorista que mina estrechos internacionales, chantajea al mundo con su petróleo y sus cables y arma a organizaciones terroristas en el Líbano, Yemen, Irak y Gaza.

La organización terrorista hutí sigue golpeando el Reino de Arabia Saudí. El miércoles murieron tres personas en el aeropuerto de Dammam y en el yacimiento de Shaybah, y Washington ordenó salir del país a su personal no esencial y a sus familias. Macron, en cambio, aterrizó por sorpresa en Riad, aunque para reivindicar un papel solo «defensivo» en Yanbu; Egipto precisa que su ayuda «no incluye un ataque contra Yemen». Los terroristas hutíes, que no conocen esas limitaciones, lanzaron misiles contra los aeropuertos de Adén y Mukalla y recrudecen el asedio de Taiz.

En San Petersburgo, Putin aceptó «en principio» reanudar en noviembre las conversaciones a tres, liberó al estadounidense Stephen Hubbard y recibió de Witkoff el título de «humanitario», que indignó a varios senadores republicanos. Esa misma noche, misiles rusos hirieron a más de una docena de personas en Kiev. En Francia, Lecornu recibió a los sindicatos sin ofrecer medidas, la CGT llama a la huelga el 5 de noviembre y Macron preside hoy un consejo de seguridad. En España se abre el registro de candidaturas, Milei llama «dictador» a Sánchez, este responde con un eslogan y el Constitucional inadmite el recurso sobre la ley de nietos. León XIV presidió ayer su primera audiencia general tras la operación de pulmón.

II. Noticias de las últimas 24 horas

1.Irán: la ofensiva que Trump frenó, la «directiva» de Netanyahu y siete buques en llamas

Hechos

El Financial Times reveló el miércoles, citando a tres fuentes, que Netanyahu ordenó al Ejército israelí preparar una campaña de bombardeos contra Irán, que estaba lista para el fin de semana del 10 de octubre. Los objetivos eran instalaciones nucleares, sedes del régimen e infraestructura civil, como centrales eléctricas, y la intensidad prevista superaba la de la ofensiva conjunta de febrero. Trump se opuso a reabrir la guerra antes de las legislativas del 3 de noviembre, y la operación se archivó. El diario introduce dos matices que conviene no perder: no está claro si Estados Unidos se habría sumado o si Israel habría actuado solo, y una de las fuentes sugiere que los preparativos podían formar parte de una táctica negociadora. Otra asegura que Israel ha elaborado una nueva lista de objetivos con infraestructura civil no atacada hasta ahora, y lo resume así: «O habrá un acuerdo o habrá un ataque» (The Times of Israel, Haaretz). The New York Times, citado por The Guardian, añade que Washington e Israel han diseñado una operación «corta pero intensa» para después de las elecciones, y la CNN (Cable News Network) informa de que los planes estadounidenses contemplan emplear la GBU-43/B, la mayor bomba convencional del arsenal, contra infraestructura energética y contra el complejo de Pickaxe Mountain, junto a Natanz (The National).

Netanyahu no lo desmiente: lo proclama. En la graduación de oficiales en el Néguev dijo que «el régimen de Irán todavía no ha aprendido la lección» y que «Mojtaba Jamenei, el tirano actual, ha decidido seguir los pasos de su padre», muerto el 28 de febrero en un bombardeo estadounidense-israelí. «Ha quitado el seguro, e Irán intenta de nuevo desarrollar «bombas de la muerte»», afirmó, sin aportar detalles. Su conclusión fue tajante: «Solo hay una manera de eliminar esta amenaza de una vez por todas: derribar el régimen de Irán. Esa es mi directiva a las Fuerzas de Defensa de Israel, al Mosad y a los servicios de seguridad» (CBS News, de la cadena Columbia Broadcasting System).

En el mar, la Armada del CGRI (Sepah-e Pasdaran-e Enqelab-e Eslami, Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica) afirmó este jueves que cuatro buques dedicados a «transbordos ilegales de crudo» en el norte del Golfo fueron alcanzados a la vez y ardieron el miércoles, que otros tres chocaron con minas al oeste de Ormuz y que nuevas «provocaciones» estadounidenses podrían recibir una respuesta más amplia contra sus bases en la región (Reuters, vía Arab News). Ninguna de esas afirmaciones tiene confirmación independiente. Sí la tiene el proyectil que incendió un petrolero a 11 millas náuticas al oeste de Bukha, en la península omaní de Musandam; la tripulación resultó ilesa, según el UKMTO (United Kingdom Maritime Trade Operations, Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido), citado por Gulf News. Kpler, la firma de seguimiento de buques y cargamentos, contabiliza al menos 18 ataques contra buques en dos semanas (Reuters). El general de brigada Yadollah Javani, del CGRI, amenazó con destruir los cables submarinos de internet que cruzan el estrecho si se ataca la infraestructura iraní (CBS News), y otros responsables iraníes han extendido la amenaza a centros de datos y de inteligencia artificial del Golfo.

La vía diplomática sigue abierta, pero en los términos de Teherán. Araghchí confirmó negociaciones indirectas a través de Pakistán y Catar sobre su iniciativa de siete días, según la cual el estrecho se reabriría por completo el sexto día; Trump la rechazó en septiembre y ahora, según el ministro, Washington quiere añadir cláusulas (China Daily, CBS News). En una tribuna en el Financial Times sostuvo que la Casa Blanca no ha mostrado voluntad de entendimiento y que el asunto nuclear «no es más que un pretexto»; en la red social X advirtió: «Irán está dispuesto a dar otra oportunidad a la diplomacia si vemos pruebas sólidas de un deseo sincero de Estados Unidos de generar confianza». Si Washington elige la guerra, añadió, el resultado será «un fracaso estratégico aún mayor». El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, se reunió con Mojtaba Jamenei, y el diputado ultraconservador Hassan Nataj pidió al líder supremo que «revise la fetua que prohíbe las armas nucleares» (Iran International, canal en persa con sede en Londres, crítico con el régimen). Teherán ha nombrado ministro de Defensa a Akhlaghi, veterano de la industria de misiles y sancionado desde 2007. El Brent cerró el miércoles a 108,82 dólares, cerca de su nivel más alto en cinco meses (Reuters).

 

Tabla 1. Lo que afirma Washington y lo que dicen otras fuentes (21 de octubre)

AfirmaciónQuién la haceContraste
«Lo estamos haciendo muy bien con Irán»Presidente TrumpCGRI: siete buques alcanzados el 21 de octubre (sin confirmación independiente); Kpler: al menos 18 ataques en dos semanas; Brent a 108,82 dólares
La orden de salida afecta «solo» a Arabia Saudí; lo demás es «inexacto»Portavoz del Departamento de Estado, Tommy PigottCuatro responsables estadounidenses, vía Reuters: otras misiones del Golfo ordenarán la salida de familias; NBC (National Broadcasting Company) y AFP (Agence France-Presse) citan Emiratos, Jordania, Catar y Baréin
Los militares se mueven con regularidad para «optimizar la preparación»CENTCOM (United States Central Command, Mando Central de Estados Unidos)Dos fuentes militares, vía CBS News: reducción discreta de la presencia en bases de la región por la amenaza hutí e iraní
Más del 85 % de la base industrial de defensa iraní, destruida (inicio de la guerra)Ejército de Estados UnidosExpertos citados por CBS News lo cuestionan; Teherán nombra ministro de Defensa a Akhlaghi, veterano de la industria de misiles
No habrá ataque antes del 3 de noviembrePresidente Trump (9 de octubre)The New York Times: plan para una operación «corta pero intensa» después de las elecciones; CNN: uso previsto de la GBU-43/B

 

Implicaciones

La filtración del Financial Times confirma lo que venimos advirtiendo: la guerra no ha terminado, está aplazada, y la fecha la marca el calendario electoral estadounidense. Teherán lo sabe y actúa en consecuencia: minas, incendios, amenazas contra los cables submarinos y un ministro de Defensa salido de la industria de misiles. Mientras Araghchí ofrece diplomacia en las páginas del Financial Times, la Guardia Revolucionaria presume de incendiar petroleros. No hay en ello contradicción alguna, sino un reparto de papeles: Araghchí es el escaparate y los pasdarán, el almacén. El Gobierno carece de autoridad y quien manda es el eje Rezaei-Vahidi, que vive de la tensión permanente. Tomar en serio la oferta diplomática sin exigir antes el fin de las minas, de los ataques a mercantes y del suministro de armas a los hutíes sería premiar el chantaje.

Dos amenazas merecen una lectura más fina. La primera es la de los cables. Por el fondo del golfo Pérsico y del mar Rojo pasan buena parte de las comunicaciones de datos entre Europa, Asia y el Golfo. La Convención de París de 1884 para la protección de los cables submarinos ya castigaba su ruptura intencionada, y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar obliga a los Estados a tipificarla como delito. Amenazar con cortarlos no es una advertencia militar contra Estados Unidos: es terrorismo de Estado contra terceros países, contra sus economías y contra sus ciudadanos. La segunda es la petición de revisar la fetua nuclear. Conviene recordar que esa fetua de Alí Jamenei nunca se publicó como texto formal; Teherán la invocó por primera vez ante el OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) en 2005. Lo que nunca se escribió puede desdecirse sin coste. Que un diputado lo pida en voz alta no es una anécdota: es un globo sonda.

Netanyahu ha convertido el derribo del régimen en programa electoral. El objetivo es legítimo; el método y el momento, discutibles. Nuestra tesis central (éxito militar y táctico, fracaso geopolítico y geoestratégico) explica por qué: el descabezamiento de febrero no hizo caer el régimen, lo endureció. Frenar a Netanyahu antes del 3 de noviembre es sensato. Ahora bien, si el único plan es una operación «corta pero intensa» después de las elecciones, sin una estrategia política para el día siguiente, Washington repetirá el error de febrero con más munición y con bombas más grandes.

Perspectivas y escenarios

Nueva ofensiva estadounidense-israelí después del 3 de noviembre (probable) breve e intensa, con la infraestructura energética y nuclear como objetivo y represalias iraníes contra el Golfo, Israel y los cables de Ormuz.

Marco de alto el fuego vía Catar y Pakistán (posible) reapertura escalonada de Ormuz a cambio de alivio económico; no resolvería el uranio y Rezaei lo puede vetar.

Incidente naval grave antes de las elecciones (posible) un buque con víctimas o un ataque contra fuerzas estadounidenses haría saltar el compromiso de Trump de no atacar antes del 3 de noviembre.

2.El Reino de Arabia Saudí bajo fuego: muertos en Dammam y Shaybah, Washington se repliega y los aliados se quedan en la defensa

Hechos

El miércoles por la tarde, un ataque contra el aeropuerto internacional Rey Fahd de Dammam, en la Provincia Oriental, mató a un residente saudí e hirió a ocho personas, según la Autoridad General de Aviación Civil; los vuelos fueron desviados (CBS News, The Guardian). Antes, los restos de un dron interceptado cuando se dirigía al yacimiento de Shaybah, de Aramco, cerca de la frontera emiratí, mataron a dos trabajadores, un filipino y un nepalí, e hirieron a otros dos, según el Ministerio de Energía. Ninguno de los dos ataques ha sido reivindicado, aunque aeropuertos e instalaciones petroleras son los blancos habituales de la organización terrorista hutí. El portavoz de la coalición, el general Turki al Maliki, informó de la interceptación de cinco drones lanzados contra Medina y la Provincia Oriental (Al Jazeera); su autoría no tiene confirmación independiente.

Washington se repliega. El Departamento de Estado ordenó la salida del personal no esencial y de sus familias de la embajada en Riad y de los consulados. Es una «salida ordenada», obligatoria, y no una simple «salida autorizada», que deja la decisión a cada funcionario: la diferencia administrativa revela la gravedad de la evaluación. Su portavoz, Tommy Pigott, explicó que los hutíes, «apoyados por Irán», atacan «aeropuertos civiles y otras infraestructuras críticas» con víctimas civiles (Al Jazeera, Reuters). Pigott calificó de «inexactas» las informaciones sobre salidas en otros países del Golfo, pero cuatro responsables estadounidenses dijeron a Reuters que otras misiones ordenarán la salida de familias. Según CBS News, varias embajadas funcionan ya en régimen de «operaciones restringidas» y el Ejército reduce discretamente su presencia en la región.

Macron aterrizó por sorpresa en Riad, primer dirigente occidental que visita el Reino de Arabia Saudí desde que se intensificaron los ataques, y se reunió con el príncipe heredero, Mohamed bin Salmán (France 24). En Doha había confirmado la presencia militar francesa en la terminal petrolera de Yanbu, anunciada a finales de septiembre: «Desde hace ocho días tenemos desplegados personal y capacidades […]; tenemos un papel defensivo que desempeñar». Según el Elíseo, Riad ampliará «tantos meses como sea necesario» los suministros adicionales de gasóleo a Francia, y ambos países estudiarán más cooperación en seguridad e infraestructuras para sortear Ormuz (RFI, Radio France Internationale). El propio Macron insiste en que hay que «reanudar las conversaciones» con los hutíes. En Egipto, Al Sisi precisó que su apoyo militar servirá para «defender el territorio saudí» y «no incluye un ataque contra Yemen»; el Parlamento vota el 26 de octubre. En Turquía, un diputado del partido gobernante AKP (Adalet ve Kalkınma Partisi, Partido de la Justicia y el Desarrollo) dijo a Reuters que el despliegue de militares en el Reino de Arabia Saudí irá al Parlamento después de que se ratifique el pacto de defensa de La Meca (Gulf News).

En Yemen, la ofensiva hutí no se detiene. El portavoz de las Fuerzas Armadas yemeníes, el coronel Majed al Nazili, denunció el lanzamiento de un misil balístico contra el aeropuerto de Adén, de tres contra el de Riyan, en Mukalla, y un ataque contra una fábrica en Taiz, y añadió que, cada vez que los hutíes son derrotados en el campo de batalla, descargan su terrorismo sobre los civiles (Al Jazeera). Es el tercer ataque contra Adén en una semana, y las operaciones del aeropuerto se suspendieron temporalmente. En Taiz, las fuerzas gubernamentales rechazaron un asalto en el oeste de la ciudad, y la coalición describió como «muy peligrosa» la situación en la zona de Kahboub, cerca del estrecho de Bab el Mandeb. El martes, un ataque hutí contra un barrio residencial de Taiz mató a dos adolescentes e hirió a seis personas (Gulf News).

Tabla 2. Ataques y amenazas contra el Reino de Arabia Saudí y sus aliados (21 de octubre)

LugarHechoFuente
Aeropuerto Rey Fahd (Dammam)1 muerto y 8 heridos; vuelos desviadosAviación Civil saudí, vía CBS News y The Guardian
Yacimiento de Shaybah (Aramco)2 muertos (un filipino y un nepalí) y 2 heridos por restos de un dron interceptadoMinisterio de Energía saudí, vía CBS News
Medina y Provincia Oriental5 drones interceptados; autoría sin confirmación independienteCoalición (general Turki al Maliki), vía Al Jazeera
Aeropuertos de Adén y de Riyan (Mukalla)1 misil balístico contra Adén y 3 contra Riyan; operaciones suspendidas en AdénFuerzas Armadas yemeníes, vía Al Jazeera
Golfo y OrmuzPetrolero alcanzado frente a Bukha (Omán); el CGRI dice haber incendiado o minado siete buquesUKMTO, vía Gulf News; CGRI, vía Reuters

 

Tabla 3. Los apoyos al Reino de Arabia Saudí y sus límites

PaísCompromisoLímite declarado
Estados UnidosSalida ordenada de personal no esencial; repliegue discreto de tropasNinguna operación anunciada contra los hutíes
FranciaMilitares en Yanbu; visita de Macron a Riad«Papel defensivo»; Macron pide reanudar conversaciones con los hutíes
Reino UnidoCisterna Voyager (septiembre); Typhoon, un A400M y asesores (octubre)Solo «operaciones defensivas»
EgiptoApoyo militar pedido por Al Sisi«No incluye un ataque contra Yemen»; voto el 26 de octubre
TurquíaPacto de La Meca en trámite parlamentarioDespliegue de tropas, solo tras la ratificación y con un voto aparte

 

Implicaciones

Hay un contraste que lo dice todo. El mismo día en que Washington ordena salir a sus diplomáticos del Reino de Arabia Saudí, el presidente francés aterriza en Riad. Lo primero es prudente desde el punto de vista consular, pero transmite el mensaje equivocado en el peor momento: el aliado que más tiene en juego en el Golfo se repliega cuando el Reino de Arabia Saudí más lo necesita. Lo segundo es un gesto político que hay que reconocer. No es casual que los hutíes elijan aeropuertos y yacimientos: buscan aislar al Reino de Arabia Saudí, ahuyentar a las aerolíneas y a los inversores y desacreditar la modernización saudí.

Conviene, sin embargo, no confundir el gesto con la respuesta. La Tabla 3 retrata una coalición de la defensa pasiva: Francia reivindica un «papel defensivo» en Yanbu, Londres limita sus Typhoon a «operaciones defensivas», El Cairo excluye expresamente atacar Yemen y Ankara condiciona cualquier despliegue a dos votaciones parlamentarias. Nadie se plantea golpear las lanzaderas, los depósitos y las fábricas desde los que se asesina a civiles saudíes. La Carta de las Naciones Unidas, en su artículo 51, reconoce el «derecho inmanente de legítima defensa, individual o colectiva», y ese derecho no se agota en interceptar. Un escudo sin espada solo garantiza que el agresor elija cuándo, dónde y cuánto golpea. Que Macron, además, insista en «reanudar las conversaciones» con una organización terrorista que no busca una tregua, sino territorio, como recuerdan cada día Adén y Taiz, es leer mal al adversario. Ha comprendido que la seguridad energética europea pasa por Yanbu, pero no todavía que defender Yanbu exige disuadir a quienes lo atacan.

Perspectivas y escenarios

Nuevos ataques contra aeropuertos e instalaciones de Aramco (muy probable) con más víctimas civiles y más cancelaciones de vuelos internacionales.

Salida de familias de diplomáticos en otras capitales del Golfo (probable) si se confirma lo que cuatro responsables estadounidenses anticiparon a Reuters.

Coalición defensiva ampliada con Egipto y Turquía (posible) tras el voto egipcio del 26 de octubre y la ratificación turca del pacto de La Meca, pero sin capacidad disuasoria mientras renuncie a actuar en Yemen.

3.Ucrania: Putin acepta hablar en noviembre, libera a Hubbard y Witkoff lo llama «humanitario»

Hechos

Witkoff y Putin hablaron casi tres horas en el Palacio Constantino de San Petersburgo; Jared Kushner participó por vídeo por motivos de salud. El asesor del Kremlin Yuri Ushakov anunció que Rusia está dispuesta «en principio» a reanudar las conversaciones a tres con Ucrania y Estados Unidos después del 10 de noviembre, con el objetivo de «construir un sistema de seguridad para Rusia y Ucrania tras el fin del conflicto». Abu Dabi se contempla como posible sede (ZDF, Zweites Deutsches Fernsehen, Segunda Televisión Alemana). Sobre las propuestas de Oslo, Ushakov fue despectivo: Witkoff le presentó algunos elementos nuevos de los europeos y de Kiev, «aunque había poco en ellos» que ayudara a resolver la crisis. El Kremlin prepara también un encuentro entre Putin, Trump y Xi Jinping en la cumbre del APEC (Asia-Pacific Economic Cooperation, Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico), los días 18 y 19 de noviembre en Shenzhen.

Putin anunció durante la reunión la liberación de Stephen Hubbard, profesor jubilado de Michigan de 74 años, detenido en abril de 2022 en Izium, en el este de Ucrania, y condenado a casi siete años por supuesta actividad mercenaria tras un juicio a puerta cerrada; su abogado siempre sostuvo que los cargos eran falsos (ABC, Australian Broadcasting Corporation; BBC). No hubo canje. Witkoff se lo agradeció así: «Usted habla mucho de que mi presidente, el presidente Trump, es un humanitario. Usted también es un humanitario, señor, y se lo reconozco». Le agradeció además el acuerdo de gasóleo ruso; el primer petrolero, de un envío inicial de unas 300.000 toneladas, zarpa este jueves, según responsables rusos (The Guardian). La reacción republicana fue inmediata. El senador Thom Tillis le pidió que «busque la definición de humanitario» y que pregunte a las familias de los niños secuestrados y asesinados por Putin; el senador John Cornyn escribió que «Putin es un asesino despiadado», y la senadora Susan Collins lo llamó «belicista» y «matón» (CBS News). Vance defendió al enviado; Trump dijo que no diría «nada en un sentido ni en otro».

Trump aseguró que quizá nunca se ha estado «tan cerca» de la paz y defendió haber suspendido las sanciones a Rusia dos días antes de su entrada en vigor: con ellas, dijo, la negociación sobre Hubbard se habría detenido «por completo» (BBC, British Broadcasting Corporation). Zelenski apoya reanudar cuanto antes las conversaciones a tres y declaró a Fox News: «Ahora mismo tenemos que congelar el conflicto. Creo que es el camino real para acabar esta guerra». La alta representante de la UE (Unión Europea) para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, acusó a los negociadores estadounidenses de llevar año y medio intentando «empujar a Ucrania a la rendición» (Euronews).

La guerra no se detiene. En la noche del miércoles al jueves, misiles balísticos rusos hirieron en Kiev al menos a doce personas, según el primer balance del alcalde, Vitali Klitschko, y a quince según recuentos posteriores, entre ellas dos chicos de 15 años; destrozaron seis ambulancias en el distrito de Pecherskyi y dañaron el metro del Puente Sur (Ukrinform, The Kyiv Independent, Reuters). En la región de Járkov murió una mujer. Un diplomático europeo dijo a taz (die tageszeitung): «Putin juega a ganar tiempo. Apuesta por la victoria de la extrema derecha en las elecciones francesas de abril». Hungría bloqueó el martes, sin explicación, la apertura de los últimos capítulos de adhesión de Ucrania y Moldavia a la UE (Euronews).

Implicaciones

Putin ha hecho lo que hace siempre: dar algo que no le cuesta nada a cambio de lo que más le importa, que es el tiempo. Hubbard nunca debió estar preso; liberarlo es devolver un rehén, no un gesto humanitario. La fecha de las conversaciones, después del 10 de noviembre y por tanto después de las legislativas estadounidenses, tampoco es casual: Moscú espera a ver qué Congreso tiene enfrente y, entretanto, bombardea Kiev cada noche. Lo más grave del día, sin embargo, no lo hizo Putin, sino Witkoff. Sus elogios no solo son impropios: son de una inoportunidad difícil de exagerar. Llamó «humanitario» a un dirigente sobre el que pesa desde marzo de 2023 una orden de detención de la Corte Penal Internacional por la deportación ilegal de niños ucranianos, cerca de 20.000 según Kiev. Lo hizo en la misma reunión en la que, según el relato de Ushakov, se despreciaron las propuestas negociadas en Oslo, la misma noche en que los misiles rusos destrozaban seis ambulancias en Kiev y cuando la alta representante de la UE acusaba a los negociadores estadounidenses de empujar a Ucrania a la rendición. Tampoco es un desliz aislado: en marzo de 2025 ya había dicho que Putin «no es un mal tipo». Un mediador que adula a una de las partes antes de sentarse a negociar entrega gratis su principal baza, que es la presión, y confirma al Kremlin que la paciencia le sale rentable. A ello se suman el gasóleo ruso y las sanciones suspendidas, concesiones sin contrapartida verificable.

Hay que reconocer a los senadores republicanos que hayan dicho lo evidente. Tillis, Cornyn y Collins defienden la tradición atlantista de su partido, la que ganó la Guerra Fría, y son el mejor antídoto contra la tentación de confundir mediación con complacencia. Zelenski, por su parte, ha dado un paso doloroso y responsable: aceptar la congelación del frente como punto de partida. Europa debe respaldarlo con garantías creíbles y con interceptores, no con comunicados. El bloqueo húngaro a la adhesión, el mismo día, recuerda que la ampliación exige unanimidad, según el artículo 49 del Tratado de la Unión Europea, y que el Kremlin también juega dentro de la Unión.

Perspectivas y escenarios

Conversaciones técnicas en Abu Dabi en noviembre sin alto el fuego (probable) Moscú exigirá Donetsk y negociará la «arquitectura de seguridad» mientras sigue bombardeando.

Cumbre Trump-Putin-Xi en Shenzhen (posible) con Ucrania y Europa fuera de la mesa, el peor formato para Kiev.

Ofensiva invernal rusa contra la red eléctrica (muy probable) con ataques nocturnos sobre Kiev y las grandes ciudades mientras se habla de paz.

4.Francia se atrinchera ante el sábado y España abre listas entre Milei, Ceuta y la ley de nietos

Hechos

París vivió el miércoles su tercera noche seguida de toque de queda en sectores de la plaza de la República y Les Halles, de 23.00 a 6.00. Lyon prohibió una marcha estudiantil, Toulon vetó las manifestaciones del sábado y Lille prorrogó el toque de queda para menores (RFI, Europe 1). Lecornu recibió a los sindicatos durante dos horas y media sin anunciar medidas. «Ninguna consideración de nuestras reivindicaciones», resumió la secretaria general de la CGT (Confédération générale du travail, Confederación General del Trabajo), Sophie Binet, que llama a la huelga el 5 de noviembre (Le Figaro, Public Sénat).

Macron preside hoy a las 10.00 un consejo de seguridad con Lecornu y los servicios de inteligencia para revisar los dispositivos de las próximas semanas y «los fallos que condujeron a los sucesos del pasado fin de semana» (franceinfo). «En democracia, nada justifica la violencia», dijo en Catar. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, afirmó que la ultraizquierda «flirtea muy a menudo con el terrorismo» y anunció que se esperan «varias decenas de miles» de contramanifestantes ante el congreso del RN (Rassemblement National, Agrupación Nacional) en Orléans este sábado. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, eleva a 174 los encarcelados (BFM TV, Business FM Télévision). Marine Le Pen calificó de «mascarada» la comisión de investigación parlamentaria y anunció que su partido no participará.

En España, el registro de candidaturas para el 29 de noviembre se abrió el miércoles y se cierra el lunes 26; las listas se proclamarán el 2 de noviembre (RTVE, Radiotelevisión Española, con EFE). El presidente argentino, Javier Milei, en su séptima visita a España sin encuentro oficial con el Gobierno, llamó a Sánchez «impresentable dictador» en un foro en Madrid y afirmó que los socialistas «fomentan la invasión que vemos en Ceuta» porque «cada inmigrante es un voto», una acusación que ya había formulado en agosto. Sánchez respondió en Burgos que Milei es «la misma peña» que Feijóo y Abascal, la de «los recortes, los tijeretazos y la motosierra», y lanzó en las redes el lema «Zurdos y orgullosos».

Los datos de Ceuta, en cambio, no permiten la complacencia. La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, informó en la ciudad de que el sistema de protección ha atendido a 3.331 menores llegados en la entrada masiva de julio y de que solo 288 han salido hacia la Península. La jueza de la Audiencia Nacional María Tardón pidió a Defensa que informe sobre la posible presencia de buques de la Armada marroquí en aguas de Ceuta el 30 y el 31 de julio, aunque precisó que, por ahora, nada vincula esa presencia con los hechos. El Tribunal Constitucional inadmitió, por 10 votos a 2, el recurso del Defensor del Pueblo contra la suspensión del voto de los nacionalizados por la ley de nietos, por considerarlo prematuro. Lluís Puig, exconsejero de Cultura de la Generalitat, es el primero de los tres huidos que regresa a Cataluña tras la aplicación de la amnistía (RTVE).

Implicaciones

Francia combina, por fin, firmeza y Estado de derecho: prohibiciones motivadas, justicia rápida y un consejo de seguridad para depurar los fallos de inteligencia. Lecornu, sin embargo, ha cometido un error político: recibir a los sindicatos sin nada que ofrecer les ha regalado la huelga del 5 de noviembre. Nuñez tiene razón sobre una ultraizquierda que flirtea con el terrorismo, y Le Pen, que se niega a investigar, aspira a recoger en abril lo que otros han destrozado en octubre. Moscú, según el diplomático citado por taz, cuenta con ello.

España ofrece su propia versión del mismo espectáculo. Milei ha elegido una forma impropia de un jefe de Estado para decir en Madrid lo que media España piensa en voz baja, y su exabrupto no merece aplauso. Sánchez, en cambio, lo ha recibido como un regalo, porque le permite convertir la campaña en una trinchera ideológica en la que no se hable de Ceuta, de la amnistía ni de la corrupción que cerca a su entorno. «Zurdos y orgullosos» no es una respuesta de Estado: es el eslogan de quien no tiene argumentos. Las cifras de Saiz hablan solas: de 3.331 menores, apenas 288 han sido reubicados en tres meses. El Gobierno socialcomunista lleva desde julio sin gobernar la frontera sur, insulta a la oposición cuando se le pregunta por ella y se sostiene en una extrema izquierda (Sumar, el PCE, Partido Comunista de España, y Podemos) alineada con Moscú y complaciente con Hamás y Hizbulá. El regreso de Puig, el mismo día, resume el precio de esa alianza: impunidad para los socios a cambio de una legislatura más.

Perspectivas y escenarios

Sábado 24 tenso pero bajo control en Francia (probable) con prohibiciones, Sentinelle y unidades especiales; foco de riesgo en Orléans, ante el congreso del RN.

Huelga general del 5 de noviembre con apoyo amplio (probable) si el Gobierno no concreta medidas sobre salarios y poder adquisitivo.

Ceuta y la polarización Milei-Sánchez marcan el arranque de la campaña española (probable) con las listas cerradas el 26 de octubre y el acuerdo PP-Vox en el Senado aún pendiente.

III. Rack de Medios

Reuters. Recoge la reivindicación del CGRI de siete buques alcanzados y adelanta, con cuatro responsables estadounidenses, que otras misiones del Golfo ordenarán la salida de familias.

Financial Times. Revela la ofensiva israelí contra Irán prevista para el 10 de octubre y frenada por Trump, y publica, en la misma edición, la tribuna de Araghchí.

CBS News. Revela el repliegue discreto de tropas estadounidenses en la región y reúne las críticas republicanas a Witkoff: «vergonzoso e indignante».

Arab News. Reproduce, con Reuters, el comunicado del CGRI sobre los siete buques y sus amenazas contra las bases estadounidenses, y sigue de cerca los ataques contra Dammam y Shaybah.

Al Jazeera. Detalla los misiles hutíes contra los aeropuertos de Adén y Mukalla y los combates en Taiz y Kahboub.

The National. Desde Abu Dabi, reúne la negativa de Araghchí a reabrir Ormuz sin acuerdo, según declaró a la televisión estatal iraquí, y los planes estadounidenses de usar la GBU-43/B.

France 24. Narra la visita sorpresa de Macron a Riad, la primera de un dirigente occidental desde la escalada hutí.

Le Figaro. Recoge la decepción sindical tras la reunión en Matignon y la llamada de la CGT a la huelga del 5 de noviembre.

Euronews. Cuenta el bloqueo húngaro a la adhesión de Ucrania y Moldavia y la acusación de Kallas a los negociadores estadounidenses.

Iran International. Informa de la reunión de Ghalibaf con Mojtaba Jamenei y de la petición de revisar la fetua nuclear.

RTVE. Sigue la apertura del registro de listas, la visita de Milei, las cifras de Ceuta y la inadmisión del Constitucional.

IV. Semáforo de Riesgos

  • Rojo: riesgo alto ● Ámbar: riesgo medio ● Verde: riesgo bajo
RiesgoNivelTendenciaComentario
Reanudación de la guerra contra Irán● Muy altoAscendenteOfensiva israelí frenada el 10 de octubre; plan «corto e intenso» tras el 3 de noviembre.
Navegación en Ormuz y el Golfo● Muy altoAscendenteSiete buques, según el CGRI; 18 ataques en dos semanas (Kpler).
Amenaza a los cables submarinos● AltoAscendenteEl CGRI amenaza los cables de Ormuz y los centros de datos del Golfo.
Terrorismo hutí contra el Reino de Arabia Saudí● Muy altoAscendenteTres muertos en Dammam y Shaybah; drones sobre Medina.
Defensa del Reino de Arabia Saudí sin capacidad disuasoria● AltoAscendenteAliados limitados a la defensa; Washington se repliega.
Guerra en Yemen● Muy altoAscendenteMisiles contra Adén y Mukalla; Taiz, asediada.
Ofensiva rusa contra Ucrania● Muy altoEstableAl menos 12 heridos en Kiev; ambulancias y metro alcanzados.
Concesiones a Moscú sin contrapartida● AltoAscendenteGasóleo, sanciones suspendidas y Putin «humanitario».
Orden público en Francia● AltoEstableToques de queda; huelga el 5 de noviembre; congreso del RN el sábado.
Precio del crudo● AltoEstableBrent: 108,82 dólares al cierre del miércoles.
Presión migratoria en Ceuta● Medio-altoEstable3.331 menores atendidos; solo 288 reubicados.

 

V. Comentario Editorial

El calendario como arma

Hay semanas en las que la política internacional parece obedecer a un solo reloj. Esta es una de ellas, y el reloj no está en Teherán, ni en Moscú, ni en Jerusalén: está en las urnas estadounidenses del 3 de noviembre. Netanyahu tenía lista una ofensiva contra Irán para el 10 de octubre, y Trump la frenó para no reabrir la guerra antes de las legislativas. Putin acepta reanudar las conversaciones sobre Ucrania, pero después del 10 de noviembre. El régimen oligárquico-yihadista incendia petroleros para encarecer el combustible antes de que voten los estadounidenses, y Netanyahu, que se juega su futuro el 27 de octubre, anuncia que derribar el régimen iraní es su directiva. Todos han entendido lo mismo: el calendario electoral de Estados Unidos se ha convertido en un arma barata y eficaz.

Jean-François Revel advirtió en 1983, en Cómo terminan las democracias, que los regímenes totalitarios juegan con ventaja frente a unas democracias absortas en sus urgencias internas: pueden esperar, acumular y golpear cuando el adversario está distraído por sus elecciones, sus presupuestos o su opinión pública. La tesis pareció exagerada tras la caída del Muro; hoy vuelve a ser pertinente. Teherán no necesita ganar la guerra; le basta con que el precio del combustible suba lo suficiente en noviembre. Moscú no necesita la paz; le basta con aplazarla hasta saber qué Congreso tendrá enfrente. Lo inquietante no es que nuestros adversarios jueguen con nuestro calendario, sino que lo hagamos nosotros. Cuando el momento de una operación militar se decide en función de unas elecciones, la estrategia se ha subordinado a la táctica política.

Sobre Irán, la paradoja del descabezamiento sigue explicándolo casi todo. La eliminación de Alí Jamenei en febrero no derribó el régimen: Mojtaba sucedió a su padre, el poder real siguió en manos del eje Rezaei-Vahidi y el régimen sigue decidiendo qué buque arde en el Golfo, a quién nombra ministro de Defensa y cuándo se lanza un globo sonda sobre la fetua nuclear. Que Netanyahu quiera acabar con ese régimen es comprensible y, en el fondo, legítimo. Lo que no se puede es confundir el objetivo con el método. Una operación «corta pero intensa», con la mayor bomba convencional del arsenal estadounidense, puede destruir centrales, túneles y depósitos; no garantiza lo que de verdad importa: quién manda en Teherán al día siguiente y qué pasa con el uranio enriquecido.

La estrategia del exabrupto, la de exigir lo desmesurado para obtener después un acuerdo mejor, solo funciona si al otro lado hay alguien con autoridad para cerrarlo, y en Teherán no lo hay, o no quiere. Araghchí ofrece «otra oportunidad a la diplomacia» en el Financial Times mientras los pasdarán presumen de incendiar cuatro buques a la vez y amenazan con cortar los cables submarinos de los que dependen las comunicaciones de medio mundo. El ministro habla y los pasdarán disparan. Hay que decirlo con toda claridad: el régimen de Teherán es un Estado terrorista desde su primer año de vida. Lo fue con los 444 días de secuestro de los diplomáticos estadounidenses en 1979; lo fue en Beirut el 23 de octubre de 1983, mañana hará 43 años, cuando sus terminales de Hizbulá asesinaron a 241 militares estadounidenses y 58 paracaidistas franceses; lo fue con la AMIA en 1994 y en las Torres Jobar en 1996. Lo es hoy cuando ahorca a sus disidentes en grúas, mina Ormuz y arma a los hutíes. Con un régimen así no caben ingenuidades ni equidistancias. Por eso la Unión Europea acertó al designar al CGRI como organización terrorista el 29 de enero, y por eso debe ir más lejos: perseguir sus redes financieras en Europa, como hace el Tesoro estadounidense con los bufetes y navieras que encubren su flota fantasma, y tratar el terrorismo de Estado iraní en suelo europeo como lo que es, desde el atentado contra Alejo Vidal-Quadras en Madrid en 2023 hasta el complot contra la base de la RAF (Royal Air Force, Real Fuerza Aérea) en Fairford, que Londres atribuyó el 12 de octubre a la Guardia Revolucionaria.

El segundo frente es el más sangriento y el más olvidado. La organización terrorista hutí, proxy de Teherán, ha matado esta semana en Dammam y en Shaybah, ha lanzado misiles contra Adén y Mukalla y mantiene el cerco de Taiz, donde el martes murieron dos adolescentes. La respuesta de los aliados del Reino de Arabia Saudí retrata la época. Washington ordena salir a sus diplomáticos. Macron se presenta en Riad, y hay que agradecerle el gesto, pero para reivindicar un «papel defensivo» y pedir que se reanuden las conversaciones con los terroristas. Londres envía Typhoon que solo pueden interceptar, El Cairo jura que no atacará Yemen y Ankara remite a dos votaciones parlamentarias. Es la coalición de la media salida. Ninguno de ellos parece recordar que la disuasión nace de la certeza del castigo, no de la eficacia del paraguas; que un pacto «defensivo» que renuncia a golpear el origen de la agresión condena al agredido a contar sus muertos; y que cada misil interceptado sobre Riad cuesta muchas veces más que el dron o el cohete que lo provoca. Los hutíes lo saben, y Teherán también. Quedarse a medias no es prudencia: es enseñar al enemigo exactamente hasta dónde puede llegar.

El tercer frente es el de Ucrania, y aquí el calendario juega con especial crueldad. Putin ha dado algo que no le cuesta nada, la libertad de un profesor jubilado que nunca debió estar preso, a cambio de lo que más le importa, que es tiempo y legitimidad. Los elogios de Witkoff no pudieron llegar en peor momento: en vísperas de unas conversaciones en las que la presión era la única baza de Washington, con Kiev bajo los misiles y con Europa denunciando la complacencia estadounidense. La frase que suele atribuirse a Talleyrand, aunque probablemente sea de Boulay de la Meurthe, lo resume: es peor que un crimen, es un error. Reagan, a quien tanto debe la victoria en la Guerra Fría, negoció con Moscú sin dejar nunca de llamar «imperio del mal» a la Unión Soviética, como hizo en Orlando en marzo de 1983, y con una regla de oro: «confía, pero verifica». La analogía histórica es incómoda, pero inevitable. En su alocución radiofónica del 20 de enero de 1940, Churchill describió a los neutrales que esperaban que, si alimentaban lo bastante al cocodrilo, este se los comería los últimos. Esa misma noche, misiles rusos destrozaban seis ambulancias en Kiev. Es Moscú quien no quiere parar: desprecia las propuestas de Oslo, aplaza las conversaciones hasta después de las elecciones estadounidenses y prepara en Shenzhen una cumbre a tres en la que ni Ucrania ni Europa tendrían asiento.

En Francia, el calendario es otro, pero la lógica es la misma. Si Putin apuesta por la extrema derecha en las presidenciales de abril, lo que ocurra el sábado en las calles francesas no es un asunto interno. Ortega llamó «hemiplejía moral» a la incapacidad de ver más que un extremo, y la advertencia vale en las dos direcciones: la ultraizquierda que destroza comercios es el mejor agente electoral de Marine Le Pen, y Le Pen, que se niega a investigar, espera cosechar lo que otros siembran.

España asiste a todo ello como si no fuera con ella. El Gobierno socialcomunista responde a los insultos con un eslogan, a las cifras de Ceuta con silencio y a la guerra del Golfo con ausencia. Seguimos sin saber qué aportará España a la defensa del Reino de Arabia Saudí, qué significa para Rota y Morón que Washington reduzca su presencia en Oriente Próximo y qué piensa hacer el Gobierno con nuestra defensa antiaérea en un Mediterráneo al alcance de los misiles iraníes. La tibieza con Teherán no es neutralidad: es una forma de deserción.

De todo ello se desprenden cinco propuestas. Primera: que Washington y Jerusalén acompañen cualquier operación contra Irán de un plan político para el día siguiente, y que el uranio enriquecido sea la primera condición de cualquier acuerdo. Segunda: que la UE incluya a la organización terrorista hutí en su lista de organizaciones terroristas y que los aliados del Reino de Arabia Saudí pasen de la defensa pasiva a la disuasión real, golpeando las lanzaderas, los depósitos y las fábricas desde los que se ataca a la población saudí, con aportación española. Tercera: que Europa exija estar en cualquier mesa sobre Ucrania, también en Shenzhen, y que los Patriot pagados por los europeos lleguen a Kiev antes del invierno. Cuarta: que la protección de los cables submarinos y de las infraestructuras energéticas se trate como lo que es, un asunto de defensa colectiva de la OTAN (North Atlantic Treaty Organization, Organización del Tratado del Atlántico Norte). Quinta: que España deje de mirar hacia otro lado en Ceuta, en el Golfo y en Rota. Nuestros adversarios han aprendido a usar nuestro calendario como arma. La respuesta no es vivir pendientes de él, sino tener una estrategia que sobreviva a todas las elecciones.

Gustavo Manuel de Arístegui y San Román

Diplomático

Exembajador de España

Escritor

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