El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha presentado su propuesta fiscal más ambiciosa hasta la fecha: reducir la exención del estate tax estatal de 7,1 millones de dólares a apenas 750.000 dólares y elevar el tipo máximo del 16% al 50%. La medida, que apunta a aumentar de manera significativa la recaudación sobre los patrimonios más elevados de la ciudad, ha generado un intenso debate político y económico.
Impuestos sobre herencias: federal y estatal
En Estados Unidos existen impuestos sobre herencias tanto a nivel federal como estatal. El estate tax federal grava los patrimonios que superan la exención establecida por el gobierno central, actualmente en torno a 13,6 millones de dólares por persona, con un tipo máximo del 40%.
Algunos estados, entre ellos Nueva York, aplican además un estate tax estatal. Hasta ahora, en Nueva York el impuesto se aplicaba solo a patrimonios superiores a 7,1 millones de dólares, con un tipo máximo de 16%. La propuesta de Mamdani reduciría la exención a 750.000 dólares y elevaría los tipos, lo que implicaría que una gran parte de los residentes neoyorquinos podría quedar sujeta al impuesto estatal, incluyendo familias cuyo principal activo es la vivienda familiar o inversiones inmobiliarias.
A diferencia del impuesto federal, que se aplica a patrimonios muy elevados, el cambio propuesto ampliaría considerablemente la base de contribuyentes y aumentaría la carga fiscal efectiva de manera significativa. Aunque el impuesto estatal es deducible para fines del cálculo del impuesto federal, esto no elimina la obligación ni el impacto sobre los hogares.
El contexto político
El principal obstáculo para la propuesta es que el estate tax es competencia del estado de Nueva York, por lo que su aprobación depende de la legislatura estatal y del visto bueno de la gobernadora. Incluso dentro del mismo partido de Mamdani existen reservas:
- Impacto sobre la clase media alta: muchos legisladores temen que hogares con patrimonios relativamente modestos para los estándares neoyorquinos podrían verse afectados.
- Migración fiscal: patrimonios elevados podrían trasladarse a estados sin impuesto sobre sucesiones, como Florida o Texas.
- Complejidad administrativa: la valoración de activos y la liquidez para el pago podrían generar disputas y dificultades.
Por estas razones, los analistas consideran que la propuesta en su forma original enfrenta dificultades políticas importantes, y podría funcionar más como un punto de partida para negociaciones que como una medida inmediata y sin modificaciones.
La lógica económica de Mamdani
El alcalde argumenta que la reforma permitiría financiar servicios críticos de la ciudad — vivienda, transporte, y programas sociales— sin recurrir a recortes. Según sus asesores, una proporción significativa de la riqueza neoyorquina permanece subgravadada en el momento de su transmisión entre generaciones, y la medida busca corregir esa brecha.
Para muchas familias, especialmente aquellas con activos principalmente inmobiliarios, la nueva normativa podría implicar la necesidad de liquidar propiedades o endeudarse para cumplir con la obligación fiscal.
El proceso legislativo
Para que la propuesta de Mamdani se convierta en ley, debe superar varios pasos en el sistema legislativo de Nueva York:
- Presentación del proyecto de ley: La propuesta se presenta formalmente ante la Asamblea o el Senado estatal, con un legislador como patrocinador.
- Revisión en comités: Los comités de finanzas y tributación analizan el impacto fiscal, técnico ,y social, y pueden introducir enmiendas.
- Debate y votación en ambas cámaras: Tanto la Asamblea como el Senado deben aprobar la misma versión; de lo contrario, un comité de reconciliación ajusta las diferencias.
- Aprobación del gobernador: La gobernadora puede aprobar, vetar o solicitar modificaciones. Su respaldo es clave, dado el impacto económico y político de la propuesta.
- Publicación y entrada en vigor: Tras la firma, la ley se publica y establece la fecha de aplicación, generalmente con plazos de transición para permitir ajustes fiscales y legales.
Perspectivas y debate futuro
Aunque la medida pueda suavizarse durante el proceso legislativo, su presentación ha reabierto un debate que llevaba años latente: hasta qué punto la transmisión intergeneracional de riqueza debe financiar el gasto público.
La combinación de presión presupuestaria, concentración de riqueza y debate ideológico convierte a Nueva York en un laboratorio fiscal de alto riesgo. El resultado podría sentar precedentes para otros estados con altos niveles de patrimonio y ciudades con desigualdad marcada.
En definitiva, la propuesta de Mamdani representa una ruptura con décadas de política tributaria moderada sobre herencias en Nueva York, y su destino dependerá tanto de la negociación con la legislatura estatal como de la posición de la gobernadora frente al paquete fiscal.
